Que alguien me envíe el vídeo de la Manada, nos jugamos el Estado de derecho

José González
El Daily Stormer
5 diciembre, 2018

Como ya habréis leído, el Tribunal Superior de Justicia de Navarra ha confirmado la sentencia de nueve años de cárcel por “abuso sexual con prevalimiento” a los miembros de la Manada.

El País:

El Tribunal Superior de Navarra (TSJN) ha decidido este miércoles mantener la condena a nueve años de prisión por un delito continuado de abuso sexual con prevalimiento a los cinco miembros de La Manada. El fallo incluye un voto particular de dos magistrados, que pedían que se les condenara a 14 años de prisión por agresión sexual (violación) a la joven madrileña, que tenía 18 años de edad aquel 7 de julio de 2016, en Pamplona. El abogado de uno de los condenados ya ha anunciado que recurrirá al Supremo.

El abogado de la Manada ya ha anunciado que recurrirá la sentencia al Tribunal Supremo, pero tal y como están las cosas, lo más probable es que confirmen el fallo del TSJN. Si no fuera por la matraca de la prensa de alcantarilla y de las locas del coño subsidiadas por papá Estado, los miembros de la Manada habrían sido absueltos de inmediato. Su único crimen ha sido ser españoles heterosexuales; hoy han sido ellos, mañana podrías ser tú.

Según el propio testimonio de Clara García Luna, durante el desarrollo de los hechos “no sintió daño, no hubo fuerza física ni amenazas“.

También declaró: “no, no hablé, no grité, no hice nada, entonces, eh… que yo cerrara los ojos y no hiciera nada lo pueden interpretar como… eh… como que estoy sometida o como que no“.

Folio 367 de la sentencia.

Es decir, Clara mantuvo en todo momento una actitud pasiva, cuando no activa, antes y durante el acto sexual.

La sentencia por “abusos sexuales con prevalimiento” parece apoyarse mayormente en las pruebas aportadas por la Policía Foral de Navarra y en el informe de una psicóloga feaminista, que señala que la agresora de la Manada realizó masturbaciones, se dejó penetrar y le comió todo lo negro a José Ánge Prenda, porque se encontraba en “estado de shock“.

El abogado de Antonio, el guardia civil miembro de La Manada, ya ha anunciado que recurrirá al TS para pedir su nulidad.

La Sexta:

Pérez ha señalado que en su recurso solicitaba la nulidad de dos pruebas de cargo contra su cliente, el informe de una psicóloga y el de la Policía Foral de Navarra, porque a su juicio les causa “indefensión” pero el TSJN “ha entendido que no y eso se puede recurrir al Supremo porque son pruebas de cargo que incriminan a mi cliente”.

“Los miembros de la Manada cometieron abuso sexual, porque Clara se dejó penetrar, realizó masturbaciones y le comió el chocolate al Prenda en un ‘estado de schock’ imposible de identificar por parte de los miembros de la Manada”.

Con carácter previo a los hechos “la denunciante” no presentaba ningún trastorno de la personalidad ni antecedentes de desestabilización psicológica, por el contrario tenía una adecuada daptación en los distintos ámbitos (personal, educacional , social y familiar); como consecuencia de los mismos sufre trastorno de estrés postraumático. [A partir del mes de septiembre de 2017], hecho que se modifica por septiembre de 2016, está recibiendo de forma continuada tratamiento psicológico administrado por el Centro de Atención Integral a Mujeres Víctimas de Agresión Sexual de la Comunidad de Madrid (CIMASCAM).

A pesar del estrés postraumático, Clara sigue yéndose de farra, disfrutando la noche entre alcohol y desconocidos; es decir, no tiene ningún problema experimentando situaciones similares a las que condujeron a su ‘violación’.

Si realmente estuviera traumatizada por lo ocurrido, salir de fiesta le provocaría ansiedad. El vídeo que se filtró en mayo, sin embargo, indica todo lo contrario.

Puedes ver el vídeo aquí.

La sentencia del TSJN es un disparate; trata a Clara como si fuera una cría incapaz de expresar su voluntad. La mitad de la sentencia intenta justificar su actitud sumisa.

Se declaran probadas no sólo la situación de manifiesta superioridad ─numérica, física y escénica─ de los acusados (cinco varones de edades muy superiores y fuerte complexión rodeando a la víctima en un lugar recóndito y angosto) y su efectiva incidencia en la libertad de elección, acción y reacción de la víctima (que en esa situación se sintió impresionada y sin capacidad de reacción, experimentando un intenso agobio y desasosiego que le hizo adoptar una actitud de sometimiento y pasividad, y a hacer lo que los procesados le decían), sino que también se declara probada la consciencia de la posición de dominio o preeminencia que la sumisión de la denunciante proporcionaba a los acusados y el aprovechamiento por ellos de dicha situación de desequilibrio para la satisfacción de sus apetencias sexuales expresar su voluntad y opinión.

Por supuesto, los colectivos de locas del coño no van a poner el grito en el cielo porque los tribunales traten a Clara como a una niña con la asertividad de una babosa. Las feministas quieren libertad, pero sin asumir la responsabilidad de sus acciones.

Todo lo que tuvo que hacer Clara fue decir NO.

Pero no solo no dijo “no” en ningún momento; al contrario, en el vídeo puede escucharse cómo da su consentimiento explícito.

Aquí da su consentimiento de forma directa (folio 63).

Si el Tribunal Superior ratifica esta sentencia, cualquier mujer que mantenga relaciones sexuales consentidas podrá presentar una denuncia por violación y arruinar la vida a quien le salga del coño, alegando en los tribunales que se encontraba en un ‘estado de schock’ no identificable por parte de su ‘agresor’.

La sentencia parcial y arbitraria del TSJN afecta no solo a los miembros de la Manada, sino a todos los españoles, y como tal, nos corresponde a todos mover el culo de una puñetera vez y lanzar un contraataque contra quienes quieren destruir el Estado de derecho.

Ahora es cuando tiene que ‘filtrarse’ el vídeo. La prensa de alcantarilla y las malfolladas de género ya han dictado sentencia; ahora le toca el turno a España.

Podéis poneros en contacto conmigo a través de 016zorra@protonmail.com

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