Nacionalismo de Bolsonaro contra Comunismo de Castro

Vicente Torres
Daily Stormer
27 noviembre 2018

Las últimas semanas han sido testigo de un duelo verbal entre el presidente electo de Brasil y el gobierno no-electo de Cuba en relación al programa Más Médicos, bajo el cual La Habana subcontrató miles de médicos al gigante suramericano.  Los comentarios de Bolsonaro han sido bien directos:

El Nuevo Herald

“¿Cuál es el negocio que podemos hacer con Cuba? ¿Hablamos de derechos humanos?”, preguntó Bolsonaro en una entrevista en Correio Braziliense.

Bolsonaro puso como ejemplo a una médico cubana de Mais Medicos a la que llamó “mujer vestida de blanco” porque no ha pasado el examen de reválida para que su título valga en Brasil.

Tiene dos o tres hijos. Están en Cuba. No pueden venir aquí. ¿Eso no es una tortura para una madre, quedarse un año completo lejos de sus hijos pequeños?”, se preguntó.

El presidente electo comparó cómo los médicos de otros países que hacen parte del programa Mais Medicos reciben todo su salario y los cubanos apenas el 25 por ciento. El resto del dinero va a Cuba para financiar “la dictadura”, aseveró.

Bolsonaro puso como ejemplo cómo durante el gobierno de Dilma Rousseff los médicos que buscaban asilo en Brasil eran deportados a Cuba de inmediato.

¿Podemos mantener relaciones diplomáticas con un país que trata a los suyos de esa manera?”, se preguntó Bolsonaro

El Nuevo Herald

Bolsonaro…ha prometido que…revertirá el programa Mais Medicos y enviará a los galenos cubanos de vuelta a casa.

“…En la práctica, esto representa más de 1,300 millones de nuestro dinero para la dictadura cubana para mantener agentes sin comprobación de capacidad y aptitud en nuestro país, mientras que nuestros médicos están abandonados y sin condiciones para trabajar”, escribió Bolsonaro en un tuit a finales de 2017.

El Nuevo Herald

Si yo soy el presidente y uno de esos médicos decide pedir asilo, lo tendrá”, aseguró el presidente electo en una rueda de prensa tras conocerse la decisión de la isla.

Cubacomenta

Lo que quiero es un tratamiento humanitario tanto para los cubanos que están aquí como para los pacientes que atienden. Hemos escuchado relatos de barbaridades cometidas por los médicos cubanos. Esas personas (los malos profesionales) no pueden seguir en Brasil”, dijo.

El programa Más Médicos fue negociado entre Cuba y Brasil, por intermedio de la Organización Panamericana de la Salud durante la presidencia de la izquierdista Dilma Rousseff.  El mismo proveyó hasta 20,000 médicos cubanos, principalmente a zonas rurales, donde supuestamente muchos galenos brasileños no quieren ir.  Del salario promedio de mas $3,000 al mes, el gobierno de Cuba se queda con el 75%. El trato eximió a los cubanos de tener que revalidar su título en Brasil, algo que el resto de los países en el programa si tienen que hacer.

Eventualmente, la posición de oficial de Bolsonaro fue:

Condicionamos la continuidad del programa Más Médicos a la aplicación de test de capacidad, salario integral a los profesionales cubanos, hoy en gran parte destinado a la dictadura, y la libertad para traer a sus familias. Infelizmente, Cuba no aceptó

La Habana ha calificado los comentarios de “amenazantes” y “despectivos” y las condiciones pedidas como “inadmisibles”.  El pasado miércoles anunció su retirada del programa y la repatriación sus mas de 8,000 médicos en Brasil.  Cientos de médicos ya han sido regresados.

Esto es un duro golpe económico para el gobierno insular, el cual espera perder mas de 250 millones al año.  El ingreso por servicios de profesionales al exterior de Cuba asciende a mas de 11,500 millones anuales, siendo su principal fuente de divisas, seguida de lejos por las remesas de sus emigrantes.

La respuesta de la dictadura roja era de esperar.  La exigencia de Bolsonaro implicaría que la mayoría de esos médicos se quedarían en Brasil y el esquema basado en mano de obra servil se vendría abajo.  La Habana, así como la globalista Organización Panamericana de la Salud, han recibido un duro golpe de relaciones públicas al quedar expuestos como traficantes de esclavos.

El Comercio

“Eso es trabajo de esclavo. No lo podría condonar”, declaró Bolsonaro.

¿Son las acciones de Bolsonaro basadas en altruismo y apego a la dignidad plena del hombre?  ¿O es pragmatismo que busca el mejorar el balance comercial de su país y de paso “tumbarle” algunos profesionales a un país aliado a sus enemigos políticos?

Es difícil saber por ahora, pero de cualquier forma el resultado parece ser netamente positivo, especialmente a los ojos de su base nacionalista.  Bolsonaro queda como un paladín de justicia ante el evidente abuso de la otra parte.  Su posible acción intimidatoria se neutraliza ante el tamaño de la injusticia cubana, y mirándolo desde el punto de vista nacionalista, es solo una acción tipo “Brasil Primero” donde la economía y la seguridad de Brasil se benefician.  Todo esto parece tener un peso mayor que el posible costo político de dejar temporalmente a mas de 600 poblados sin médicos.

La ganancia económica neta no puede ser muy grande para un gigante como Brasil, por lo que ideología y principios tienen que ser un elemento importante en el razonamiento de Bolsonaro.

Y parece que uno de esos principios no se puede decir abiertamente… todavía.

Una breve búsqueda en Google sugiere que la mayoría de lo que Castro ha mandado al Brasil son negros y mujeres.  La población de Cuba es aproximadamente de un 50% blanca.  Los galenos de la isla son mayoritariamente blancos y hombres.   ¿Por que tantos negros?  ¿Por que mandar tantas mujeres a las favelas y al Amazonas, donde supuestamente los brasileños no quieren ir?

El sistema comunista judaico de Cuba, como el liberal judaico de occidente, tiene a sus mejores defensores precisamente en los pardos y las mujeres.  En el caso de las mujeres, está también el hecho de que si tienen hijos como rehenes en la isla, eso garantiza su lealtad.  En Cuba la cualidad mas exigida por el régimen es lealtad incondicional, competencia es secundario.  Lo mas probable que esos negros y mujeres son los autores de las barbaridades de las que habla Bolsonaro y me apuesto que eso es conocimiento común en Brasil, solo que la prensa no lo dice.  El test de capacidad que busca Bolsonaro tiene ahora mucho sentido.

En todo caso, el nacionalismo de Bolsonaro demuestra interés por los derechos humanos universales a la misma vez que le da primacía a sus intereses nacionales.  El “internacionalismo proletario” judaico cubano queda expuesto una vez mas como lo que es, un sistema basado en trabajo esclavo.

Esto es una ganancia de la derecha a expensas de la izquierda.  Y así lo ven otros en la derecha.

 

Comments