Cien Años Después

Vicente Torres
El Daily Stormer
13 noviembre, 2018

El 11 de noviembre se cumplieron 100 años de un evento de repercusiones nefastas para los europeos, la firma del armisticio que dio fin a la carnicería fratricida llamada Primera Guerra Mundial.

Sabemos que fue negativo, no solo para los países derrotados, pues el (((liberalismo))) se fortaleció en toda Europa y en el mundo. El comunismo se afianzó en Rusia con la tácita ayuda de las (((democracias))) occidentales y comenzó a difundir su veneno por todo el globo. La primera guerra mundial, al desmantelar el natural sistema monárquico de la mayoría de los  países europeos, fue un pazo crucial hacia el establecimiento del nuevo orden mundial en que vivimos.

Se nos dice que el frente alemán estaba a punto de colapsar y que la entrada de EEUU en la guerra la hizo insostenible. Lo último es verdad y también es verdad que Alemania ya no podía ganar la guerra. Pero tampoco tenia que perderla, máxime de forma tan humillante.

Miren este mapa del frente tres días antes de firmarse al armisticio

No había un soldado aliado en territorio alemán, no había guerra en dos frentes. Alemania tenía ocupados territorios el doble de tamaño del suyo propio, incluyendo a Ucrania, el granero de Europa y muy rica en carbón. Alemania solo había perdido el territorio ocupado de Francia y algo del de Bélgica, o sea menos del 5% del territorio total bajo su control.

La mayoría de ustedes seguro saben que la derrota y aceptación de la onerosa paz, se debió a razones internas.

Recordemos algunos detalles.

Una vez que Rusia fue neutralizada en 1917 gracias al golpe de estado judaico y su territorio mas productivo ocupado por Alemania, esta lanzó su última ofensiva contra Francia en la primavera del 1918, antes de que llegaran el grueso de las fuerzas americanas. París fue nuevamente amenazado.

A la misma vez los (((sindicatos izquierdistas))) dentro de la industria armamentista alemana comenzaron una serie de huelgas, que afectaron el frente. La (((prensa germánica))) desde la caída del zar, a quien la judería consideraba su enemigo número uno según los Protocolos (Protocolo 15), había comenzado también una campaña derrotista, en contraste a su posición pro-guerra inicial. Este cambio afectó la moral de los soldados y el pueblo germanos. Evidentemente Judea consideró que ya era hora de pasar a linchar a su próximo enemigo.

Esto influenció que la ofensiva muriera y los aliados pasaran a la contraofensiva, renovados con las nuevas fuerzas americanas.

En septiembre 29, el líder del ejercito alemán, Ludendorff, sugiere al káiser entrar en negociaciones basadas en los 14 puntos del presidente Wilson, que incluían el “garantizar mutuamente la independencia política y la integridad territorial, tanto de los Estados grandes como de los pequeños.” Alemania solo estaba repitiendo lo que había hecho en 1916 – paz y regreso al status quo ante bellum.

El liberal Príncipe de Baden fue nombrado Canciller en octubre 3 para encabezar las conversaciones de paz con los EEUU, pero cuando quedó claro para fines de mes que estos requerían la abdicación del káiser, Ludendorff recomendó suspender las conversaciones y continuar la guerra. Como el káiser no lo aceptó, Ludendorff renunció.

Los (((comunistas))) y (((social-demócratas))) percibieron debilidad y en octubre 30 comienzan la revolución. Para noviembre 9 la revolución había llegado a Berlín. El día 10, el liberal Canciller Príncipe de Baden, traicionando al káiser, proclamó la mentira de que este había abdicado y cedió el gobierno al partido mayoritario del Reichstag, o sea el (((social-demócrata))). Ese mismo día, el káiser quien estaba en el frente, se tuvo que exiliar en Holanda.

El Judío Ferdinand Lasalle, padre de la social-democracia alemana

El próximo día 11 de noviembre (mes 11) a las 11 a.m. (a los Globalistas le encanta la numerología, consideren que el futuro D-Day de Normandía tuvo lugar el 6 de junio (mes seis) a las 6 a.m.), se firmó el armisticio, por los representantes de un gobierno ilegítimo al servicio de la judería internacional.

Las derrotas de todos los aliados de Alemania se debió también principalmente a revoluciones internas, lideradas por judíos o sus lacayos masónicos. Bulgaria no tenía soldados enemigos un su territorio, los aliados solo ocupaban menos del 5% del territorio austro-húngaro, y Turquía controlaba un territorio el triple de lo que se le concedió durante la subsecuente paz.

El mismo problema de siempre. El judío dentro de nosotros, listos para traicionarnos, siempre sobornando, siempre tramando.

Cuando ganemos tendemos que tener esto en cuenta.

Y también muy importante

NO MÁS GUERRAS ENTRE HERMANOS

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