La detención del ‘Chacal’ español que quería matar a Pedro el Sucio es un intento cutre de criminalizar a la oposición

José González
El Daily Stormer
9 noviembre, 2018

Pedro no es el primero, ni el último, que se inventará ataques a su persona para justificar la persecución y la censura de sus opositores.

Los artículos que están saliendo sobre Manuel Murillo Sánchez, el detenido por ‘querer’ matar a Pedro, son lamentables. No están escritos para informar, sino para convencerte de su culpabilidad.

Público:

Tenía la voluntad, la preparación, el armamento y el fanatismo suficientes para dar en el blanco: el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Además, es un tirador sobresaliente, el mejor de los del club de tiro olímpico del Vallés en el que practicaba y competía con éxito desde hacía muchos años, hasta convertirse en un experto en armamento; un francotirador avanzado capaz no sólo de modificar armas cortas o largas, sino incluso de construirlas.

Con una gran capacidad de trabajo –a los 30 años se le metió en la cabeza hacer la maratón y logró convertirse en un buen corredor de fondo–, a sus 62 años Manuel Murillo Sánchez se inflamó contra el líder socialista a raíz del anuncio de que se iban a exhumar y sacar del Valle de los Caídos los restos de su admirado Francisco Franco.

LOL.

Este hombre ni siquiera ha intentado matar a Pedro el Sucio, no había planeado ningún atentado. Ni la Moncloa ni la Audiencia Nacional lo consideraron una amenaza.

Tan solo le han detenido por pregonar en un grupo de WhatsApp sus deseos de matar a Sánchez. Pero una cosa es desearlo y pregonarlo en WhatsApp, otra muy diferente intentar hacerlo realidad.

Manuel solo quería llamar la atención.

Toda la prensa de alcantarilla está ahora publicando relatos sensacionalistas sobre su vida, dando a entender que podía matarte solo con la mirada.

Pero el diario El Español ya ha desmontado esta narrativa.

El Español:

Pero Moncloa nunca asumió como un riesgo sus declaraciones magnicidas. Entre otros motivos, por los informes que les llegaban sobre el individuo en cuestión. El presidente del club de tiro de Terrassa, en declaraciones a TV3, ha definido a este vigilante de seguridad sin empleo fijo como un “tirador mediocre, de cuarta categoría”: “Tiraba con aire comprimido así que imposible que fuera un francotirador”. 

Necesitan describirlo como un Chacal español, porque todo lo que tienen para ‘demostrar’ su culpabilidad son mensajes de WhatsApp que no se han publicado, y su colección de armas, que era perfectamente legal, salvo quizá la escopeta recortada, y la munición que almacenaba.

La mayor parte es de aire comprimido.


Si realmente tenía la intención de matar a Sánchez, la policía habría encontrado algo que así lo indicara. Han tenido ya suficiente tiempo para analizar su smartphone y ordenador; si hubieran encontrado algún plan, un historial online sospechoso, lo que sea, ya lo habrían difundido.

Pero no lo han hecho, así que podemos suponer que no han encontrado nada.

Toda esta histeria mediática huele a podrido.

Casos como el de Manuel son frecuentes, lo han reconocido desde Moncloa.

El Mundo:

Según el entorno de Moncloa, este tipo de amenazas es una “constante” a la que, de todas maneras, entienden que no deben acostumbrarse los españoles.

¿Por qué han decidido hacer pública solo esta detención?

Otro dato interesante es que fue detenido hace casi dos meses, pero no decidieron filtrarlo hasta ayer. Solo este dato indica que alguien está intentando sacar rédito político. Y ese ‘alguien’ solo puede ser el Gobierno de Paro Sánchez.

Han dado a conocer a Manuel porque es el ‘culpable’ perfecto. Es fácil retratarlo como un asesino en potencia, con esa colección de armas. Y la noticia se ha divulgado ahora, probablemente para respaldar la campaña de odio del Gobierno contra el pasado.

Lo sabremos próximamente.

Esta táctica me recuerda al dron con explosivos de Maduro. El ataque, que seguramente organizó él mismo, le sirvió para justificar una purga en el ejército.

Del mismo modo, si el Gobierno de Sánchez utiliza esta detención para justificar un endurecimiento de la memoria histérica y aumentar la censura, podemos estar seguros de que la filtración no ha sido arbitraria.

El diario Público ya ha fijado la diana.

También queda claro que a partir de ahora los servicios de inteligencia policiales deberán estar atentos a un nuevo y amenazador perfil: el de los franquistas frustrados, sin filiación ni historial violento, que de pronto están dispuestos a tomar las armas contra la Memoria Histórica.

En cuanto a la exhumación de Franco, tranquilos. No lo van a exhumar, aunque pudieran. No antes de que se acabe la legislatura.

Franco es la gallina de huevos de oro del PSOE. La necesitan aún para seguir subiendo impuestos a los obreros.

Comments