Por qué debemos apoyar masivamente a VOX

José González
El Daily Stormer
8 noviembre, 2018

Me veo obligado a explicar en profundidad por qué los españoles patriotas debemos apoyar a muerte a VOX, porque hay mucha gente, no solo en la sección de comentarios de este diario, sino también en foros y círculos nacionalistas, que se opone al partido de Santiago Abascal.

La mayoría argumenta, con razón, que VOX es un partido sionista, y que un partido sionista solo puede ser disidencia controlada. Olvidan, sin embargo, que en España un partido antisionista de derechas nunca ganaría unas elecciones. Algunos dirán: “bueno, podrían ser antisionistas en secreto”. Falso. En política no existen los secretos.

Los políticos de todos los partidos, especialmente los que ocupan posiciones de liderazgo, son examinados bajo lupa por la prensa, la policía y los servicios de inteligencia nacionales y extranjeros. Negarte a declarar tu posición sobre los judíos —sería inútil, te acusarían inmediatamente de antisemita— no impediría a los periodistas preguntar a tu familia, amigos y conocidos. También pueden utilizar a tus amigos íntimos para preguntarte. No me lo estoy inventando, es lo que hacen los grupos de presión judíos en EE UU, por ejemplo.

Si por casualidad eres un antisionista que nunca ha expresado su opinión verbalmente, ni tienes la intención de hacerlo, los servicios de inteligencia siempre pueden investigar tu actividad online. Si encuentran algo, créeme, saldrá en los periódicos, y no descansarán hasta destruir tu carrera política para siempre. De todos modos, esto es un escenario completamente ficticio. Un partido que no es abierto sobre sus convicciones nunca podría ganarse la confianza del pueblo.

Si quieres tener opciones de ganar unas elecciones, es importante respetar las líneas rojas. El régimen político español está supeditado a otro internacional, dominado fuertemente por intereses judíos. Así que vas a tener que hincar la rodilla a Judea, del mismo modo que tienes que respetar la Constitución, la UE, y la OTAN.

Otra razón por la que ser contrasemita no es viable, es porque es ilegal. En España como mucho puedes criticar ligeramente a Israel. Pero el hecho de que sea legal no garantiza tu impunidad. Si eres una figura política prominente, la prensa de alcantarilla no tardará en difamarte de la forma más abyecta. Y créeme, es difícil continuar en política cuando todos los grandes medios te acusan de ‘antisemita’ y ‘negacionista’.

Judenpresse (prensa judía).

Por último, un partido antisionista de derechas nunca ganaría las elecciones, porque la inmensa mayoría de los conservadores simpatiza con el sionismo. Ven en Israel el ideal nacionalista que querrían para España, y creen sinceramente que el Estado hebreo es el bastión de Occidente contra el yihadismo, ignorando que el fenómeno yihadista moderno es financiado y fomentado en primer lugar por intereses israelíes.

“Pero sería mejor decir que los yihadistas de Siria son mercenarios financiados y apoyados por Israel y sus aliados en Oriente Medio, podemos convencer a la gente”. No puedes. La mayoría de las personas opina en manada, más por instinto gregario que con la cabeza. Puedes tirarte horas y horas discutiendo, y acompañar tus argumentos con una bibliografía del copón. Sería en vano. Si quieres cambiar la opinión de las masas, necesitas controlar primero los medios de masas. Y aun controlando los grandes medios, tienes que dar el coñazo durante años con el mismo tema para mover ligeramente la opinión pública hacia donde quieres. Los judíos tampoco se salvan de esta regla; han necesitado décadas para normalizar la sodomía, el aborto y el feminismo.

VOX es la única alternativa política viable ahora mismo para hacer frente a la mugre. El resto de opciones nacionalistas no ha conseguido nada después de décadas intentándolo, porque no ha sabido respetar las líneas rojas, ni adaptar su discurso a la ventana de Overton. No lo han hecho porque son muy incompetentes, a pesar de sus buenas intenciones.

Ventana de Overton:

La ventana Overton es una teoría política que describe como una ventana estrecha el rango de ideas que el público puede encontrar aceptable, y establece que la viabilidad política de una idea se define principalmente por este hecho antes que por las preferencias individuales de los políticos. 

El programa electoral de VOX se encuentra entre ‘sensato’ y ‘aceptable’. Si fuera más radical, no podría obtener el apoyo que necesita para llegar al poder.

Tan importante como respetar las líneas rojas del status quo o estudiar el ideario de tus votantes potenciales antes de presentarte a las elecciones, es saber cuidar la imagen del partido.

La imagen en política lo es todo. Hay estudios que demuestran que tu apariencia exterior puede hacer que una persona esté de acuerdo contigo o no, antes siquiera de que abras la boca. Un político competente es consciente de que su imagen debe proyectar el país que quiere su electorado, y no sus gustos personales.

Partidos nacionalistas como Democracia Nacional, Alianza Nacional, La Falange o España 2000, han descuidado este aspecto de la forma más deplorable. Con una estética macarra e indeseable, lo único que consiguen es espantar al material humano competente, decente y sociable que necesitan para crecer y ganar unas elecciones.

A Melissa la podemos perdonar, porque no dirige ninguna formación política. De todos modos, su aspecto de choni daña mucho la imagen de HSM.

Este tipo de partidos, incluyendo la Coalición Frankenstein ADÑ —cuatro tullidos unidos no hacen a un gladiador—, no van a conquistar nunca los corazones de los españoles. Van a ser siempre el hazmerreír en los telediarios, y la gran mayoría de españoles que se considera de derechas no tendrá más remedio que asentir, después de ver las imágenes de sus actos y manifestaciones, que tan alegremente difunde la prensa convencional.

Los partidos ganadores conocen la importancia de la imagen.

Cuidando su imagen, consiguen atraer a los elementos más sociables y competentes de la sociedad.

Absorbiendo a los elementos más sociables y competentes de la sociedad, ganan elecciones.

VOX es lo más a la derecha que puedes presentar ahora en la arena política española, si tu intención es llegar al poder. Quienes se quejan porque son sionistas, o porque no son lo suficientemente contundentes en inmigración, etc, deberían dejar de creerse el ombligo del mundo y mirar a su alrededor. España no eres tú, ni Forocoches, ni Burbuja.info.

El español medio que defiende la unidad nacional cree sinceramente que Mohamed Gerehou es español por haber nacido en Huesca, y que las mujeres divorciadas merecen una oportunidad. No estoy hablando de mugremitas, me refiero muy especialmente a quienes se consideran de ‘derechas’. Vas a tener que aceptar que eres un bicho raro, y que tus ideas aún no son aptas para el consumo de masas.

Si quieres en España un partido a la derecha de VOX en el parlamento, vas a tener que esperar primero a que VOX sea considerado de ‘derechas’, y no de ‘ultraderecha’. Y eso solo ocurrirá cuando sea apoyado por un porcentaje amplio de la población, superior al 20-25%. Es un escenario más que probable de aquí a cinco años. Solo entonces opciones políticas más contundentes podrán hacer acto de presencia. Por supuesto, esos nuevos partidos a la derecha de VOX que entren en el parlamento de aquí a diez años —con suerte un poco antes— estarán liderados por gente nueva y competente, y no por la piara de ineptos y catetos que después de veinte años sigue con el CV en blanco.

Nos encontramos en una situación similar a la estadounidense en 2015, cuando el movimiento Alt-Right —derecha alternativa—, aun siendo radicalmente contrasemita, decidió apoyar la candidatura de Trump. Puede que su Gobierno pase a la historia como uno de los más sionistas en política exterior —su yerno, judío ortodoxo, es el encargado de negociar la paz entre Israel y Palestina—, pero también lo hará como uno de los más nacionalistas en política interior. ¿Y la alternativa a Trump? Un partido demócrata tan sionista como el republicano, pero rabiosamente internacionalista y antiblanco a nivel doméstico. ¿La tercera opción? Quedarse de brazos cruzados.

El Alt-Right tomó la decisión más inteligente: elevar a Trump a la Casa Blanca a golpe de meme, y aprovechar la ola de su victoria, pasando de marginal a mainstream en un chasquido de dedos.

Quienes ignoran o atacan a VOX por no adoptar posiciones de partidos que solo han conocido la derrota, son gente tóxica con la capacidad de previsión de un negro con síndrome de Down, o fracasados consumidos por la envidia.

VOX es lo mejor que le ha pasado a España desde la victoria de Franco sobre los comunistas, anarquistas y marxistas del Frente Popular. No ha entrado aún en el parlamento, y ya ha conseguido poner contra las cuerdas a los golpistas en los tribunales. También se ha movilizado contra la sexualización de los niños en Navarra. Ha demostrado ser el partido dinámico, competente y con voluntad de poder que necesita España para poner coto de una puñetera vez a la extrema izmierda.

El partido de Santiago Abascal es el único con opciones de entrar en el parlamento que incluye en su programa electoral acabar con la ley de violencia de género, suprimir el aborto de la sanidad pública o prohibir de por vida la regularización de quienes han entrado ilegalmente, acabando con el efecto llamada; también incluye la deportación de inmigrantes ilegales, y de los que se encuentren legalmente pero “hayan reincidido en la comisión de delitos leves o hayan cometido algún delito grave”; combatir las mafias y ONGs que trafican con negros, levantar un muro infranqueable en Ceuta y Melilla, etcétera.

Cuando leo a alguien que no ha conseguido nada después de décadas de activismo criticar a un partido que ha llenado Vistalegre cuatro años después de su fundación, y sin la ayuda de los grandes medios, no puedo evitar sentir entre asco y vergüenza ajena.

La Tribuna de España:

En alusión al presidente de Vox, Santiago Abascal, se pregunta Anglada “dónde estaba este pillo cuando yo y otros muchos nos jugábamos el tipo combatiendo la islamización en Cataluña y en el resto de España”, para responder a continuación: Estaba en el PP y vivía del PP, a la sombra de Aznar y de Esperanza Aguirre, colaborando con la llegada de miles de inmigrantes al territorio español”.

No, Anglada. La pregunta correcta sería: ¿dónde estabas tú, cuando VOX denunció a los golpistas en los tribunales?

Se vanagloria de haber combatido la islamización “en Cataluña y en el resto de España”. Combatir es duro, pero más difícil es ganar batallas.

Anglada, Canduela y demás ralea han fracasado porque no han sabido estar a la altura. Y ahora, vuelven a demostrar su terrible incompetencia atacando a VOX, el primer partido político de derechas que ha logrado ganar batallas contra el culto progre, aun sin representación parlamentaria.

VOX no combate para perder. Ellos combaten para ganar.

Estoy cansado de los catetos nacionalistas mesiánicos que esperan la llegada de un Adolf Hitler español.

Nadie es suficientemente radical, nadie es suficientemente blanco, todos son judíos, todo es disidencia controlada.

Quédate de brazos cruzados, no hagas nada.

Claro que sí.

Así seguro que frenamos a la izmierda.

Como expliqué en otro artículo, la ventana de Overton se comporta a modo de péndulo. En España hemos alcanzado ya el extremo izquierdo, y el péndulo oscila ahora inalterable hacia la derecha, impulsado por la reacción, como demuestra la irrupción de VOX y la debacle de los partidos de ‘izquierdas’.

Lo que no entienden quienes atacan a VOX, es que Abascal solo forma parte de la primera ola de un tsunami nacionalista. El péndulo ha cambiado de dirección hace relativamente poco, impulsado definitivamente por el separatismo en Cataluña. Si quieres que continúe avanzando en la misma dirección, lo mejor que puedes hacer ahora es apoyar fanáticamente a VOX, por lo menos hasta que surja una nueva alternativa política viable a su derecha. Pero para eso quedan aún bastantes años.

Los judíos son conscientes de que toda Europa va a seguir virando hacia la derecha en las próximas décadas, y no hay nada que puedan hacer para impedirlo. Lo único que pueden hacer es aliarse a los movimientos nacionalistas que apoyan la causa sionista, y cruzar los dedos para que no nazca ningún genio de la talla de Hitler.

La decisión de Abascal de apoyar los intereses judíos en Oriente Medio de forma tan cruda ha sido un movimiento maestro; en él los judíos han visto inmediatamente un movimiento nacionalista español que no les quemará en las décadas por venir. La alianza de los judíos con VOX quedó patente con el fichaje de Rafael Bardají, un personaje siniestro, ex asesor de Aznar cuando la guerra de Iraq, salido de think-tanks sionistas.

¿Y sabéis qué? No me importa. En política uno debe ser pragmático, como los judíos.

Los judíos están dispuestos a apoyar a Santiago, a pesar de que se opone a buena parte de su agenda diabólica marxista, porque con él podrán sobrevivir a la primera ola nacionalista en España, que saben que no pueden detener. Evidentemente, para ellos es preferible aliarse con VOX, a quedarse de brazos cruzados y esperar a que les trague una ola que desconocen, y no pueden controlar.

Del mismo modo, nosotros deberíamos apoyar a VOX, a pesar de sus defectos. Porque es preferible que nos gobierne un partido sionista que suprime la ley de género y detiene la invasión africana, a uno sionista que mantiene la ley de género y permite la invasión africana.

Los judíos necesitan tanto a VOX como nosotros.

Si quieres hacer España grande y libre de nuevo, empieza afilíandote a VOX. Mira por internet si tienen sede en tu provincia, e intenta meter cabeza. Si eres joven, entra en sus juventudes.

Nunca reveles que eres un neon-nazi, porque te expulsarán de inmediato. Respeta las líneas rojas del partido, da lo mejor de ti, escala posiciones, y cuando alcances una posición de autoridad, radicaliza el partido muy, muy sutilmente desde dentro.

Tus otras opciones son votar a una coalición de fracasados que va a seguir fracasando, o quedarte de brazos cruzados y esperar la llegada de un mesías.

Mi consejo es que conservéis la cabeza fría. Pensad a largo plazo, y utilizad el sentido común.

Votad VOX

Salve Victoria.

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