Fulana alemana acaba violada en grupo después de flirtear con un refu sirio

José González
El Daily Stormer
27 octubre, 2018

Friburgo es una ciudad universitaria del sur de Alemania, cerca de la frontera con Francia. En ella estudian todos los años más de 20.000 personas, así que, aun siendo Alemania, tiene una vida nocturna similar a la de cualquier ciudad española.

La historia de Hure (nombre ficticio) tiene lugar un domingo, en una discoteca de la zona. Hure, por si aún no lo habéis deducido, es puta. Como todas las mujeres que van a las discotecas.

La Vanguardia:

Un total de ocho personas, siete sirios y un alemán, fueron detenidos en Friburgo (suroeste de Alemania) bajo sospecha de haber participado en una violación múltiple el 14 de octubre tras una visita a una discoteca, informó hoy la policía.

Los siete sirios tienen entre 19 y 29 años y la mayoría de ellos viven en albergues para peticionarios de asilo.

El alemán tiene 25 años y todos los sospechosos ya tenían antecedentes policiales, la mayoría de ellos con cargos de lesiones personales.

La víctima es una mujer de 18 años que visitó una fiesta tecno en una discoteca donde un desconocido le ofreció una bebida.

Después la mujer abandonó la discoteca con esa misma persona y se presume que en las cercanías se produjo un ataque sexual contra la víctima, que perdió la consciencia posiblemente debido al efecto de una sustancia narcótica.

El hombre llamó después a los otros siete que habrían violado sucesivamente a la víctima inconsciente.

El “alemán” podemos suponer que se llamaba Mohammed.

Calificar este incidente de “violación” no me parece del todo apropiado, porque además de ser una zorra, consintió. Una mujer que flirtea con un hombre y acepta irse a solas con él, lo hace porque aceptaría su rabo entre las piernas. No hace falta que diga “sí” de forma explícita, se sobrentiende. El hombre europeo medio cuck beta esperaría a su aprobación verbal. Los moros recién llegados, sin embargo, aún saben que los mensajes no verbales son más sinceros y fiables que un “sí” o un “no”.

Cuando un moro ve a una mujer en una discoteca, vistiendo en paños menores, bailando como una fulana y bebiendo alcohol, deduce lo mismo que cualquier europeo criado en la época anterior al femimarxismo: “esta mujer es una zorra”. Y las putas no merecen ningún respeto, porque ellas no se respetan a sí mismas en primer lugar.

Esta “víctima” se fue a una discoteca en busca de rabo moro, y le sirvieron dos tazas.

Las mujeres fantasean mucho con ser violadas, así que podría decirse que ha sido afortunada. Si ha denunciado ha sido por despecho: después de ser enriquecida ocho veces, la dejaron tirada entre los arbustos. Se sintió humillada. Si la hubieran acompañado a su casa y hubieran fingido un poco de aprecio no habría puesto ninguna denuncia.

De todos modos, este bucaque extendido ha provocado mucha conmoción en Alemania. Noticias como esta salen ya prácticamente todas las semanas, a pesar de los esfuerzos de la policía y la prensa por maquilar o directamente ocultar este tipo de incidentes al gran público.

¡La brutalización en nuestro país por esta escoria es insoportable! # Hesse # AfD # LtwHessen # LtwHe # LtwHe18 # Hessenwahl # Freiburg

Es inevitable que la política alemana siga virando a la derecha en los próximos años.

La paciencia de los alemanes es limitada.

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