El Principito Sufre al Feminismo: Ahora es La Principesa

Octavio Rivera
Daily Stormer
27 de Octubre, 2018

Esa manía aparente que tiene el feminismo de pervertir convertir personajes clásicos masculinos en versiones aprobadas por el comité de Sabiduría Menstrual, es en realidad una necesidad, porque la mujer es incapaz de producir algo exitoso y tiene que colgarse de los logros del hombre.

Clarín:

Una nueva versión del libro de Saint-Exupéry tiene como protagonista a una aviadora. Y, para cuidar a los animales, la serpiente ya no se come al elefante.

No aprenden más.

La pregunta más obvia cuando suceden estas cosas es: “¿por qué mejor no hacer una nueva obra?” y la respuesta es menos obvia: la mujer no quiere esforzarse, o no puede, y lo que le queda es hacer lo mismo que siempre hizo.

Vivir de los logros del hombre.

El sorprendente clon inclusivo, que se puede comprar en el sitio de Bubok y en Amazon, se presenta como “una adaptación” de El Principito y mantiene la firma de su autor. Es promovido por el proyecto español Espejos Literarios, el cual “busca reformular las obras maestras de la literatura para dotar de significado a su carácter universal”. Dicen recoger el guante de Saint Exupéry con esta explicación: “Fiel al mensaje transmitido por el autor, La Principesa es más que una simple traducción de género; es una obra reescrita a través de un nuevo universo de personajes que respeta lo esencial de la obra original. Eso que para Saint Exupéry es invisible a los ojos. El público infantil y adulto que lea La Principesa acompañará a nuestra aviadora protagonista en su redescubrimiento del amor y la amistad a través de su pequeña amiga de cabellos violetas, viajando a planetas donde los oficios son desempeñados indistintamente por hombres y mujeres, y donde los animales reciben un trato un poco más amable que en la obra original”.

No sé qué es peor, que dejen la firma del autor o que crean saber lo que el autor quería transmitir con su obra.

Estas locas piensan que tienen autoridad para pervertir una obra tan querida por todos, piensan que el autor estaría de acuerdo con ellas. El nivel de soberbia que muestran es impresionante.

Según las autoras, en los libros que editan “derivados de la obra matriz, las personas pertenecientes a grupos tradicionalmente discriminados pueden ver reflejada su realidad sin necesidad de renunciar a nuestras joyas literarias, identificarse más fácilmente con los personajes protagonistas para vivir a través de la imaginación sus aventuras y sinsabores y, en definitiva, construir una visión del mundo más amplia e inclusiva de la que encontramos actualmente en nuestras sociedades”.También la rosa que deslumbró a El Principito desaparece en La Principesa. Su contrapunto masculino es un clavel con espinas, algo excepcional.

Claro, ahora con los nuevos estándares de belleza, nos deslumbran las obesas, las viejas arrugadas, las cosas torcidas, y basicamente cualquier cosa repugnante. Para no discriminar, ¿vio?

Las autoras dicen que en la “adaptación” hay “una tríada de protagonistas (principesa, aviadora y clavel) que invierte los modelos tradicionales de género en la literatura”. Y además de la paridad y el lenguaje inclusivo ya mencionados se incorporan “algunas referencias ocultas a figuras históricas femeninas”, a la vez que se eliminan “algunas referencias directas o indirectas a la raza, país o religión de los personajes para crear una historia más universal”.

Claro, hay que invertir todo eso del género. No hay nenes y nenas, pero a los nenes les gustan los nenes y a las nenas les gustan las nenas, y las nenas son nenes y los nenes son nenas. Porque no hay género. ¿Entendés?

También hay que eliminar cualquier referencia a lugares o detalles físicos de la gente como color de piel o especie. Así los cocodrilos, las lechugas, y los negritos africanos también se sienten identificados con los logros de los europeos.

Ellos también merecen sentirse parte de la humanidad.

Los logros de tus ancestros no son tuyos ni de tus ancestros, goy, son logros “universales”, de todos.

¡Así que a compartirlos!

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