Afganistán Sigue Mandando Mujeres Presas por Fallar el Test de Virginidad

Octavio Rivera
Daily Stormer
9 de Octubre, 2018

Los países musulmanes necesitan mover su población hacia Europa y el resto de Occidente. Una vez pisen suelo occidental, el poder mágico de la tierra los hará adoptar nuestros valores femenestes e legrer en verdedere equelebree e eguelded de dereches.

Infobae:

Aunque prohibida desde 2016, la práctica de realizar estas pruebas antes del matrimonio sigue extendida en el país arrasado por décadas de guerra civil y una ley islámica extrema. Fallarla significa incurrir en un “crimen moral” castigado con prisión y un amplio rechazo social

Nadie quiere pagar precio de producto nuevo y recibir un producto usado.

Bahara huyó de su casa en Kabul, Afganistán, a los 18 años para encontrarse con un hombre con quien mantenía una relación a distancia.

Nunca lo había visto, pero se habían conocido a través de mensajes y llamadas telefónicas. A poco de finalmente encontrarse con él, fue violada, como reportó el periódico The Guardian este martes en un articulo.

Baia baia.

Así que se escapó de su casa, desobedeciendo a sus padres, para encontrarse con un hombre que nunca vio en persona y que conoció a través de “mensajes”, y terminó violada… ¿a alguien le sorprende?

Que una mujer tenga 18 años no significa nada, porque las mujeres nunca llegan a ser adultos. Se desarrollan antes, pero nunca llegan a desarrollarse al punto que se desarrollan los hombres, el punto de la adultez.

El cerebro de la mujer es diferente, por eso siempre debe obedecer a su padre o a su esposo. Si las dejas manejarse solas, terminan autodestruyéndose, amargadas, deprimidas, y resentidas con todos los hombres por haberlas dejado perderse, sin una mano firme que las guíe.

Pretender que una mujer pueda actuar como un adulto es como pretender que un niño pueda actuar como un adulto. Si al niño lo dejas que tome decisiones, su dieta será helado y chocolate, vivirá entre la mugre con sus mascotas, y su temperamento se arruinará.

Lo mismo pasa con las mujeres.

Cuando Bahara denunció la violación en la estación de policía nadie la asistió. Por el contrario, la llevaron por la fuerza a un hospital para que corroboraran si aún seguía siendo virgen, una práctica declarada ilegal en 2016 pero que aún sigue vigente y enraizada en la cultura afgana.

“Yo estaba menstruando ese día y les imploré que no me llevaran, pero no me escuchaban“, contó Bahara, cuyo nombre fue cambiado para preservar su identidad, desde la prisión de Mazar-i-Sharif en la provincia de Balkh, donde cumple una condena por “crímenes morales”.

“Pensé que los médicos al menos me llevarían a un lugar privado para hacer la prueba. Pero se hizo en una habitación llena de personas; doctores, enfermeras, visitantes y hasta otros pacientes que querían verme desnuda. En ese momento, hubiera preferido la muerte“, relató, de acuerdo a The Guardian.

¿Vieron cuando hay un accidente y toda la gente se junta para ver? En este caso, querían ver a la puta que trajo verguenza a su familia.

El test de virginidad fue practicado por una enfermera que usó sus dedos para corroborar que el himen, un tejido dentro de la vagina, siguiera intacto. No logró hacerlo y culpó al estado de la joven por el fracaso del test, por lo que debieron someterla a más pruebas.

Fallar el test significa ir a prisión. En Mazar-i-Sharif muchas mujeres conviven recluidas por haber cometido alguno de los llamados “crímenes morales” en una sociedad ultramachista que observa una interpretación extremista de la ley islámica, o sharia, y que van desde el huir de la casa hasta tener relaciones sexuales antes o por fuera del matrimonio.

Las mujeres existen para servir a los hombres y a la sociedad. Sus tareas son obedecer a los hombres, hacer bebés, cocinar, limpiar, mantener la casa ordenada, y cuidar a los chicos cuando son pequeños, porque una vez que crecen, el cerebro de la mujer no alcanza para continuar con su educación.

La función de la mujer.

Si tuvieran que hacer cosas de hombre, como pensar o trabajar, hubieran nacido hombres.

“No estoy segura de poder reinsertarme en la sociedad y vivir una vida normal. Mi estadía aquí ha dañado la reputación de mi familia, y realmente temo que mi padre me asesine cuando salga“, expresó Bahara. “Aún si una persona es un criminal, sigue siendo humana. Los seres humanos no se merecen pasara por lo que pasé”, agregó.

Es probable que su padre la asesine. Después de todo, tiene que recuperar el honor familiar de alguna forma.

La acusación de no ser virgen es, de hecho, uno de los mayores miedos de las jóvenes en Afganistán, como es el caso de Hosnia, cuyo nombre real también ha sido preservado.

Una sociedad saludable entiende el valor de la virginidad y la modestidad.

“La evaluación del himen no sólo tiene un impacto psicológico negativo en las niñas y mujeres. Es una prueba peligrosa que causa dolor y puede generar sangrado e infecciones”, sostiene la Organización de Ciencia Forense de Afganistán.

Además de constituir una violación a los derechos humanos, no hay base científica para la práctica de un test que no prueba la existencia o ausencia del himen, señala la organización, pero en un país donde no existe la educación sexual en las escuelas, esta información es desconocida.

Ver si hay telita o no requiere de la colaboración de la NASA, es una operación sumamente complicada y peligrosa.

Occidente tiene que implementar la Sharia Blanca, y comenzar a poner orden. El primer paso es anular el sufragio femenino, que de por sí es una enorme ridiculez, junto a los derechos humanos.

Las mujeres no necesitan derechos.

Un lavarropas no necesita derechos, una heladera tampoco, tu auto, menos. Darle derechos a los objetos es una locura. Se cuidan porque son útiles, no porque tienen “derechos”.

Mientras la mujer se comporte, no tendrá nada que temer.

Comments