Putita de 14 Años se Tatúa y Pierde su Embarazo pero Gana una Silla de Ruedas

Octavio Rivera
Daily Stormer
3 de Octubre, 2018

El tatuaje dice “No me dejes caer jamás”.

Una mujer tatuada es un objeto dañado, sin arreglo. A veces el daño es aceptable y no impide su uso, otras veces, es tan grande que nadie querría comprarlo por más que bajes mucho el precio.

Infobae:

No me dejes caer jamás“, dice la frase que la joven de entonces 14 años se tatuó donde un vecino en Monterrey, Casanare, y que le costó 13,3 dólares. A los 15 días, Luisa estaba internada en un hospital de Villavicencio, de acuerdo con Prensa Libre Casanare.

Los exámenes médicos descubrieron que una bacteria le afectó el nervio ciático y la médula espinal, que le ocasionó pérdida de sensibilidad en las piernas, presuntamente adquirida por la falta de asepsia del lugar donde se realizó el tatuaje y en los instrumentos con los que se elaboró.

Esa frase que se tatuó le resulta más útil ahora que no puede mover las piernas. Como un recordatorio para quien esté cerca.

A través de una resonancia, los médicos se dieron cuenta que tenía una infección en toda la espalda, por lo que fue sometida a varias cirugías para drenar y lavar la columna. Además de varios medicamentos recetados para contrarrestar la bacteria.

En ese procedimiento duró mes y medio, cumplió los 15 años internada en el hospital. A causa de todo esto, tuvo un aborto espontáneo y perdió el bebé que esperaba. Ahora espera una nueva cirugía con la que tiene posibilidades de volver a caminar.

¡Feliz sillabortaños!

Embarazada a los 14 años y haciendose tatuajes cerca de las tetas. ¿Así son todas las colombianas?

¿Qué le está pasando al mundo?

Las mujeres emulan características que buscan en un hombre, como la capacidad para rebelarse y no seguir las normas sociales, que es un símbolo de fuerza. Alguien fuerte puede decir “tus normas y reglas son una mierda” y romperlas de manera mas o menos impune. Los hombres tatuados tienen ese “aura de fuerza implícita” que deja a la mujer imaginar mucho más y crear en su cabeza una fantasía sobre el resto de la personalidad y actitud del hombre.

El problema es que los tatuajes son repugnantes.

Sí, quedan peores en las mujeres, porque la mujer es débil por naturaleza. El contraste entre algo que comunica fuerza y su naturaleza de debilidad evidente resulta en una caricatura triste, de esas que producen unas risas que no se disfrutan tanto como se debería.

Cuando no sabés si deberías reír o llorar.

Las mujeres tatuadas son animales confundidos acerca de su naturaleza.

Pero también quedan horribles en la mayoría de los hombres, que los usan como una forma de “obtener personalidad” que irónicamente los convierte en uno más del montón de hombrecillos tatuados de forma similar. Es una moda. Ya no significan nada. No son algo de guerreros, soldados, o algo interesante. Cualquier imbécil se tatúa.

Si te parece que a algunas personas los tatuajes les quedan bien, trata de imaginarlos sin los tatuajes. También quedarían bien.

Todo tatuaje que no significa nada serio, es decir, que no representa tu batallón de los marines o cuántos guerreros cayeron bajo tu espada, grita que te falta personalidad y que buscas medios artificiales y fáciles para compensarlo, aunque sin éxito. Incluso aquellos que significan algo serio no tienen mucha razón para existir.

Alguien orgulloso de su cuerpo no lo ensucia ni tapa de forma permanente con tinta y porquería.

Dicho eso… las mujeres no son las únicas que tratan de imitar las características que buscan en el otro sexo. Los hombres, hoy en día, están hechos unas delicadas. Unas nenas. Dejan que las mujeres tomen las decisiones, les preguntan hasta qué quieren comer y a dónde quieren salir.

¿Qué mierda tienen en la cabeza?

Si una mujer quiere salir a algún lado, sale y listo. Si quiere comer algo, se lo compra o se lo prepara. No necesita decirte que quiere hacerlo para hacerlo. Lo que necesita es que si la sacás a pasear, no le estés pidiendo que ella planee la salida. Ese es el trabajo del hombre. Tu trabajo.

Mira.

¿Te parece que él va a preguntarle a una chica “¿a dónde querés ir hoy, linda?” en lugar de cargársela al hombro, arrojarla en la cama más cercana, y arrancarle la ropa?

“Él” definitivamente le preguntaría todo.

Cada generación tiene menos testosterona que la anterior. La ingeniería social aplicada hace cientos de años por las fosas nasales gigantes con humanoides detrás no es suficiente para explicarlo.

Hay un factor ambiental también, que quizá sea más importante que ese factor “cultural” porque es lo que permite que exista en primer lugar. La comida, los elementos que normalmente se usan para cocinar, las botellas de agua, los vasos, jabones, ropa, y otros elementos comunes de la vida cotidiana, están llenos de compuestos estrogénicos.

Es un asedio constante contra los testículos.

Para empezar a protegerte, alejate del plástico. Escapa de todo lo que sea plástico, en especial cuando está en contacto constante con tu comida. No guardes tus alimentos en plástico, no uses botellas de plástico, no uses tazas de plástico, ni platos de plástico, no cocines con plástico, y en especial, no confíes en los plásticos “libres de BPA”, son igual o más dañinos.

No confíes en ningún plástico.

En cuanto a ropa… evita lo sintético. Si no es posible evitarlo, trata de tenerlo encima el menor tiempo posible.

Rechaza al mundo moderno tanto como puedas, y vas a estar bien.

Tus bisabuelos no tenían problemas con el estrógeno. Cociná como ellos lo hacían. Comé como ellos comían. No actúes como una nenita.

…y defendé lo que es tuyo.

 

Comments