La Gordofobia Mata Más Gente Que la Obesidad

Octavio Rivera
Daily Stormer
1 de Octubre, 2018

¿Dije “gente”? Quise decir esperpentos. Y con “mata” me refiero a que ofende, por supuesto. Pero no a “más” gente, sino al creciente grupo de bolsas de grasa en particular.

La gente sana es gordófoba por naturaleza.

Nadie disfruta viendo grasa. Los obesos y gord… les obeses y les gordes son un retrato a duras penas ambulante de lo que llevan dentro. El exterior es una manifestación del interior, y el interior refleja el exterior. Se retroalimentan. Cuando uno está en desequilibrio, el otro también lo refleja.

La fisiognomía es real.

Infobae:

La relación directa que hace la sociedad con la gordura como un sinónimo de enfermedad suele ser el centro de la polémica que motiva al “activismo gordo”. A qué prejuicios se enfrentan las personas por su peso, cuáles son las consecuencias a corto y largo plazo, y la opinión de los expertos

Esto va a estar bueno.

Algunos dirán “es la ciencia, no la sociedad, quien dice que la gordura está relacionada a la enfermedad”, olvidando que la ciencia está hecha por la sociedad, y que la sociedad es machista y progresofóbica, por lo cual la ciencia es grasofóbica.

Un niño que es molestado por sus compañeros de clase por su peso, una adolescente que se encuentra mirándose al espejo una y otra vez, sin encontrar consuelo porque los cánones de belleza dicen que ella está pasada de peso y que no es una persona sana. De todo esto se tratael fat shaming, moneda corriente en muchos ámbitos sociales, que busca que una persona con un peso mayor al promedio se sienta avergonzada.

Los cánones de belleza no nos dejan entender que sentimos una fuerte atracción instintiva hacia la celulitis.

¿No me crees?

Seguramente alguna vez hayas disfrutado comiendo algún cítrico o tomando su jugo. Esas frutas sanas y deliciosas son redondas y su piel es celulítica, exactamente como las personas gordas. Sentimos una atracción natural hacia ellas.

Es biología básica.

Sabrosa celulitis.

¿Por qué, entonces, no sucede lo mismo con las mujeres gordas y con los hombres gordos?

La respuesta es simple.

Cánones de belleza.

A la izquierda, estereotipo inalcanzable. A la derecha, quinceañera promedio.

Ashley Graham empezó a modelar a los 12 años. Su peso, mayor al promedio, la convertía en un blanco de críticas constantes y de apodos crueles: “Mientras modelaba la gente me decía que era hermosa, pero en el colegio me decían que era fea, que no era una modelo real, que era una modelo gorda. Era humillante. Me hacía tener un perfil bajo e internalizar estas cuestiones. Odiaba ir a la escuela”. Hoy, Graham está entre las 10 top models mejor pagas del mundo, la única modelo curvy en hacerse lugar entre nombres como Kendall Jenner y Gisele Bündchen.

Más cerca, en la Argentina, la activista gorda Lux Moreno -filósofa y autora de Gorda vanidosa: sobre la gordura en la era del espectáculo (Ariel)- es ex federada en natación. Un día, se inscribió en una pileta. En traje de baño, con antiparras, ojotas, gorro y enfundada en un toallón, se acercó al profesor, que, con solo un vistazo, sin hacerle ninguna pregunta sobre su experiencia previa, la mandó al andarivel donde practicaban los principiantes. Ella era una experta nadadora, pero, como era gorda, enseguida asumieron que no había hecho ni un solo deporte en toda su vida.

Lux Moreno es una verdadera filosofá. Sí, tilde an la a, filo-sofá. 

Porque si la acostás en el piso la podés usar de sillón.

Quizá se pregunten qué hacía una experta nadadora acercándose a un profesor. La respuesta es simple. Su autoestima estaba bajo tierra porque la sociedad le decía que su grasa no era bella, y eso no le permitía ver lo mucho que sabía sobre natación, por lo que continuaba el ritual machista de preguntarle al profesor y esperar que un hombre la eduque.

Estamos en el Siglo Actual, hay deportistas de alto rendimiento obesos. ¿No los vieron?

Los prejuicios a los que se enfrentan los gordos son siempre los mismos, según describe Moreno: que no son sanos, no se ejercitan o no son ágiles, son vagos, solo son deseables en tanto fetiche pero no por su corporalidad diversa, son feos, entre muchos otros. Pero el problema, según el activismo gordo, es la relación que hace la comunidad médica entre gordura y enfermedad.

La ciencia es muy prejuiciosa. De hecho, la estadística es una disciplina literalmente basada en el prejuicio. ¿Quién inventó las ciencias? El hombre blanco.

Después se quejan cuando les mujeres quieren matarlos a todos.

Que se conozca a los gordos como vagos es un ejemplo de dichos prejuicios. Muchos piensan que una persona gorda es descuidada, que no se preocupa por su salud ni apariencia, que no tiene fuerza de voluntad, y demás mentiras.

Todo lo contrario.

Una persona obesa tiene una voluntad de hierro y una ética de trabajo admirable. Es suficiente con imaginar la cantidad exorbitante de comida que tienen que comer para mantener su órbitafigura. Masticar tanto parece fácil, pero no lo es.

Pura dedicación.

Además, los obesos ejercitan mucho más que la gente normal. Tareas cotidianas como caminar, mover las extremidades, y hasta respirar, son todo un entrenamiento para ellos. Para comprobarlo, basta con que cargues una mochila con 50 kilos a todos lados, todo el tiempo.

“Lamentablemente el fat shaming está impregnado en la sociedad. En todos lados, no solo en Argentina. Muchos van al médico por cuestiones que nada tienen que ver con su peso, y los profesionales se focalizan ahí, y a veces el problema es otro. Esta discriminación genera mucha frustración”, describió a Infobae Sharon Haywood, fundadora y directora de AnyBody Argentina.

Y es que para Haywood la responsabilidad y falta de conciencia también ocurre por la manera en la que los médicos y los profesionales de la salud abordan a sus pacientes: “La gordofobia está instalada en el mundo y los profesionales de la salud deberían tener cuidado para no hacer daño“.

Los médicos piensan que saben más que les obeses sobre les obeses, y hacen más daño que la obesidad. Una persona saludablemente obesa va a consultarles algo, y el médico lastima sus sentimientos, produciendo una reacción en cadena que termina en un infarto mientras vuelven a sus casas en grúa.

Las personas gordas saben mucho de su cuerpo, no necesitan que ningún médico les diga qué pasa dentro suyo, porque ningún médico observa su cuerpo tanto como ellos.

Les obeses observan su cuerpo todo el tiempo.

Cuando están acostados, ven su barriga. Cuando se sientan en el inodoro, ven su barriga. Cuando miran hacia el suelo, ven su barriga. Cuando miran sus brazos y piernas también ven su barriga. Todo su cuerpo es su barriga, y lo ven todo el tiempo.

Aún así, los médicos se atreven a darles indicaciones sobre su cuerpo, cuando les obeses son los verdaderos expertos en obesidad.

Me gustaría que la comunidad médica prestara más atención, porque uno puede estar sano independientemente de su peso. La salud es algo muy personal y cada persona es un mundo“, enfatizó la fundadora de AnyBody en Argentina.

Por supuesto que uno puede estar sano pese lo que pese, como así también uno puede rendir en un deporte independientemente de su peso. Los cientos de miles de atletas obesos son prueba firme de ello.

En el fútbol obeso, de hecho, hay un jugador adicional en la cancha: la pelota.

Para la médica pediatra especialista en nutrición Débora Setton (MN 78390), en la primera consulta, las palabras que utilice el profesional con el paciente tienen mucha importancia. “Como profesionales debemos evitar sobrepresionar; es muy importante ser cuidadoso con las palabras y ver por qué es que viene el paciente y personalizar la situación, intentar generar un vínculo de confianza para que la persona se sienta cómoda”, comentó a Infobae. 

Exacto. Si se presiona a une obese diciéndole que esté gorde, que tiene que adelgazar para no deteriorar más su salud, y demás, el resultado será lo opuesto a lo deseado. Le obese comerá más y más, porque le dijeron que no está sane.

“Hay pacientes que entran y lo primero que quieren es pesarse. En ese caso la responsabilidad que tengo es la de preguntarle por qué asistió a la consulta y evitar con los más chicos decir cuántos kilos debe bajar, sino poner el foco en que el peso y estatura van cambiando y que todo va a estar bien”, enfatizó la médica pediátrica. “Es un trabajo en conjunto, con la familia, con su entorno y siempre implica un cambio de vida en el paciente pero debemos evitar que sea traumática la experiencia para que sea algo ameno”.

El peso y la estatura van cambiando, por arte de mágia. Algunos días estás más flaco, otros días te despertás obeso. A veces medís un metro y medio, otras veces medís dos metros. Preocuparnos por cosas que están fuera de nuestro control, como el peso, es absurdo.

La nutricionista Agustina Murcho (MN 7888) dijo a Infobae que los factores que atribuyen al sobrepeso de una persona son muchos, pero que lo importante es intentar dejar de lado ciertos mitos que no hacen más que crear barreras entre las personas: “Hay una realidad, las dietas son muchas veces sinónimos de prohibición de comida y ni siquiera se le hace un estudio del perfil hormonal o chequeos sino que se le adjudica a la comida toda la culpa y en realidad el error más grande es pretender que una persona siga una dieta estricta prohibitiva porque no es sostenible en el tiempo”.

Algunas personas tienen una mutación genética particular conocida como Genobesidad, que les permite generar energía internamente en forma de calorías, y esas calorías los engordan. Son una maravilla de la termodinámica y algunos científicos aseguran que son la clave para reemplazar la energía nuclear con una fuente de energía perpetua y limpia.

“Es fundamental saber que cada persona es un mundo y que antes que nada son personas, y que es importante realizar un plan en conjunto para que la persona pueda ver resultados que la hagan feliz a sus ojos, no a los ojos de nadie”, concluyó Murcho. 

Cada persona obesa es un mundo, sí. Un planeta. Con su propia órbita, porque con tanta masa tienen su propio campo gravitacional.

Saliendo del ámbito médico, una investigación realizada en el 2017 demostró que de 500 empleadores que recibieron una foto,- ni siquiera curriculum vitae-, de una mujer gorda, negaron la solicitud mientras que el 21% de los que vieron la foto dijeron que la mujer era poco profesional por su aspecto, sin saber que esa persona estaba capacitada y aplicaba perfectamente para el puesto.

Puede haber nutricionistas y personal trainers obesos, ¿cuál es el problema? La sociedad es muy grasofóbica.

Que sean obesos no significa que no tengan autocontrol, que no sepan decir “ya comí suficiente“, que sean adictos, o que tengan algún tipo de problema. Es algo puramente cosmético, la skin que eligieron para el videojuego de su vida.

La próxima vez que sientas repulsión al ver un obeso, recordá lo sabrosos y saludables que son los cítricos.

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