Hungría resiste: La batalla por la civilización.

Guillermo Alonso
El Daily Stormer
27 Septiembre, 2018

Imagina vivir en una nación donde la prioridad absoluta del gobierno es la conservación de la cultura, identidad y raza de su patria, donde la oposición a ese gobierno es una fuerza defensora de recuperar un imperio de épocas más gloriosas, profesa ideologías fascistas de los años 30 y siente un visceral rechazo al judio. Sí, esa nación es Hungría, donde entre el gobierno de Orban y la oposición del partido de Jobbik aglutinan al 80% del electorado húngaro.

Los magiares han demostrado en numerosas ocasiones su voluntad inquebrantable de permanecer puros frente a la decadencia enfermiza de sus vecinos del oeste de Europa, han salido en masa a las urnas siempre que se les ha consultado, bien para aupar a fuerzas nacionalistas en las elecciones nacionales para ocupar más de tres cuartas partes del parlamento o bien para votar con un 98% a favor del referéndum de cerrar las fronteras a la invasión migratoria.

Hungría por dicho motivo encabeza la gran batalla por la civilización. No solo por tener un gobierno totalmente íntegro en la defensa de sus fronteras sin aceptar chantaje alguno de los terroristas de Bruselas que le amenazan incluso con su expulsión de la Unión (Anti)Europea, sino por además tener una población 100% concienciada con esta gran batalla del siglo XXI por la civilización, la batalla contra el cartel terrorista usurero que se ha apoderado del mundo material y subyugado a las naciones occidentales colocando gobiernos traidores, llevando a esas naciones a la decadencia moral, a la destrucción de sus valores ancestrales que la dan sentido y colaborando con la invasión migratoria que viene a aniquilar por completo su civilización. Por otro lado en la batalla esta la sana Europa Oriental, liderada por gobiernos que se niegan a aceptar las consignas migratorias que promueven una invasión interesada de población negroide para llevar a cabo el plan Kalergi concebido por la lacra judía que enferma Europa desde hace siglos.

Por supuesto si nos ponemos totalmente puristas podemos achacar ciertas cosas a los gobiernos de la Europa Oriental, pero seamos coherentes y sensatos, comparemos sus gobiernos, sus parlamentos, su ciudadanía, sus valores, su sociedad, su pueblo aún homogéneo con nuestra bastarda España, dicho con todo el cariño del mundo, con 350 diputados traidores a su pueblo y colaboradores con el suicidio racial y cultural de la patria y con un gobierno negrofílico y endófobo liderado por Pedro Sánchez y una población en su general rehacía a dar un vuelco a la situación y tomar las calles y aupar al parlamento opciones patriotas. La “buena noticia” es que salvo honrosas excepciones, Europa Occidental entera está en la misma situación. Cabe plantearse si en esta batalla por la civilización no seria preciso para la Europa Oriental reconstruir el Muro de Berlin para proteger su civilización de nuestra Europa Occidental.

La Europa Oriental con el grupo visegrado en la Unión Europea, el eje Putin-Bielorrusia y el auge del nacionalsocialismo en Ucrania hacen soñar a los que queremos defender nuestra raza aria de su exterminio, con una gran parte de esta, nuestra Europa, dominada por gobiernos y hombres patriotas dispuestos a plantar batalla a los genocidas que buscan el exterminio de la raza blanca y la descomposición de Europa. Además por supuesto nos lleva a reflexionar si Europa Occidental podrá reaccionar a tiempo o si por el contrario en países como Reino Unido o Francia ya es demasiado tarde.

Sea como fuere la gran batalla ya ha comenzado. El eterno enemigo de Europa y del pueblo ario ha metido el turbo, ha obligado a las naciones subyugadas a meter millones de invasores en sus fronteras y a sus ciudadanos a sostenerlos con su dinero público, mientras las naciones que resisten son forzadas coactivamente a aceptar los dogmas judeoprogresistas. Primero inician sanciones económicas desproporcionadas contra dichos países, como en el caso de Hungría de hace unos días, si esto fallara intentaran arrastrar al mundo quien sabe si a una tercera guerra mundial. Desde luego lo que esta claro es que no cesarán en su empeño de crear el gobierno mundial y exterminar a la raza blanca. Una posible solución sería la unión de todos los países del este, abandonar la Unión Europea y formar un bloque junto al Kremlin, aunque quizás debido al fantasma de la URSS aún algo cercano se me antoja difícil, aun así en mi opinión creo que es su única solución a largo plazo.

Mientras la batalla se inicia y todas estas posibilidades rondan nuestras cabezas, el líder Orban toma la delantera y advierte que planteara batalla a los tribunales de la Unión Europea y muestra sus intenciones condenando a 5 años a uno de los amados refugiados de Merkel y Macron por entrar de forma ilegal y violenta en su nación.

Heil Orban.

Comments