Anti-Derechos Buscan Oprimir a sus Hijos, les Niegan Aborto, Homosexualidad, y Esterilidad

Octavio Rivera
Daily Stormer
10 de Septiembre, 2018

“A mis hijos los educo YO!”.

Algunos padres todavía quieren involucrarse en la educación de sus hijos. ¿No tienen nada mejor que hacer, como trabajar para pagar los impuestos que bancan a todos los marrones o mirar Netflix?

Clarín:

“¿Desde cuándo es progreso confundir, manipular, pervertir y desviar la conciencia de niños y adolescentes? Durante numerosos años se han realizado muchos estudios con premios otorgados a la biología y a la genética para encontrar la lógica de nuestra reproducción que hoy quieren ser derrumbados con argumentos falaces, sin coherencia y sin sentido común“. El hombre está parado con un megáfono en la mano y vocifera sus ideas en la puerta del Ministerio de Educación de Tucumán. Se presenta como un padre que “protege a sus hijos de este atropello a sus derechos”. Forma parte del movimiento “Con mis hijos no te metas”. Se oponen a la Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas.

Parece un hombre razonable. Si es obligatorio enviar a tus hijos a la escuela, ¿deberías aceptar cualquier locura que a las ideologías ruidosas de turno se les ocurra “enseñar”?

En la página “oficial” de facebook #ConMisHijosNoTeMetas se leen los principios de la organización: “No a la ideología de género en Argentina y el mundo. No al adoctrinamiento escolar. Somos Pro vida (no al aborto) y Pro familia (matrimonio hombre y mujer)”. El movimiento está en Argentina desde hace unos meses, pero nació en Lima, Perú, a fines de 2016 como respuesta a la implementación del enfoque de género en la educación. El movimiento habla de “ideología de género” y asegura que busca homosexualizar a la gente para desestabilizar la institución de la familia.

Estas reacciones son consecuencia del debate que hubo este martes en Diputados, donde hubo un plenario de comisiones que se reunió para modificar la ley de ESI para que sea obligatoria en todo el país, en escuelas públicas y privadas, laicas y religiosas. Ese día hubo partidarios “celestes” que a los gritos quisieron oponerse a la firma del dictamen.

¿Obligar? Qué raro. Deben haberse equivocado, todes sebemes que le pregrese ne ebliga perque hae leberted. Leberted sexel, leberted de vesterse come une quere, leberted de viver come une decede hecerle. Pregrese es leberted.

-Ya hay una Ley de ESI de 2006 que es obligatoria. ¿Por qué había necesidad de modificarla?

-Si algo quedó en claro en el debate del aborto fue que todo el arco político estaba de acuerdo en la importancia de la educación sexual. La ley tiene un artículo que permite a cada institución dar ESI de acuerdo a su ideario y eso funciona como excusa para no dar nada. En la prueba “Aprender 2017” del Ministerio de Educación el 79% de los alumnos de los secundarios de todo el país puso en primer lugar la educación sexual entre las materias que quiere recibir. En segundo lugar están los temas de género. Sólo nueve provincias adhirieron a la Ley de Educación Sexual. Las más reticentes son las del Norte, donde hay más embarazos adolescentes no deseados. También sabemos que se triplicaron los casos de sífilis y que están en aumento las enfermedades de transmisión sexual. No se puede privar a los niños de enseñanza científica y laica. No darles conocimiento e información es ponerlos en riesgo y negarles sus derechos a la salud y la educación, eso es contrario a la Constitución. Hay gente que se cree que está por encima de las responsabilidades del Estado. 

Claro, ¿por qué no se nos ocurrió antes? Simplemente preguntémosle a les cheques qué queren estuder.

Esta noción patriarcal sobre la “educación” y la “crianza” de los chicos se tiene que terminar. No entiendo cómo pueden seguir con semejante opresión en pleno año actual. Literalmente le meten cosas a los chicos en la cabeza, sin el consentimiento por escrito de la creatura. Que hay que comer verduras, que no se puede cenar helado, que el postre se come después de la comida, que hay que acostarse temprano y no estar toda la noche viendo la tele… ¿quién los nombró árbitros de la verdad?

“Ay, son los padres.”

¡¿Y qué tiene que ver?!

Es como decir, “ay, son los maridos”!

¿Hasta cuándo vamos a seguir oprimiendo a los chicos?

“Los hijos son de los padres, no del Estado”.

Hay gente que se cree que no es esclava del Estado, ¿podés creerlo? Esos seres primitivos todavía no entienden que la ciencia ya ha hablado, y que las cuestiones de género son la nueva frontera de la humanidad. Nada es más importante que lo que las minorías hacen con sus genitales.

En la imagen de arriba se observa claramente a una pro-vida haciendo el saludo nazi.

“Las modificaciones que se plantean para la ESI son positivas: se habla de orden público, contenidos científicos y laicos, diversidad sexual, se actualiza el marco normativo y se impulsa un monitoreo para comprobar que se implemente”, dice a Clarín Florencia Lafforgue, capacitadora en el Instituto Superior del Profesorado Joaquín V. González, miembro de la Red de Docentes por el Derecho al Aborto y de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

“Me inquieta cómo abre la puerta a los anti derechos, que ahora están muy empoderados, a que se opongan a la ESI, retrocediendo más. La frase ‘con mis hijos no se metan’ tiene que ver con una ideología de pensar a los hijos como objetos a tutelar y de propiedad de los padres, en vez de pensarlos como sujetos de derechos -asegura Lafforgue-. No quieren que niños y niñas y mujeres tengamos derechos. Quieren una sexualidad ligada a lo reproductivo, que las mujeres sean madres a cualquier precio, reforzando los estereotipos de género. Están retrotrayéndonos más allá de cien años”. 

Yo también estoy harto de los anti-derechos. ¡QUIERO MIS DERECHOS!

QUEREMOS NUESTROS DERECHOS.

¿Dónde está nuestro derecho a echar a patadas a extranjeros indeseables? 

¿Dónde está nuestro derecho a auto-otorgarnos derechos?

Si los derechos te los da alguien más, ese alguien tiene poder sobre vos. La única forma de garantizar la libertad, el progreso, y de no atrasar cien años, es implementar la auto-determinación de los derechos propios.

Si alguien siente que tiene un derecho, lo tiene.

Esto es progreso.

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