Discriminación positiva: Donald Trump acabará con el trato de preferencia laboral y educativo hacia los negros

Fernando Guerra
Daily Stormer
2 de Septiembre, 2018

Poco a poco y sin hacer demasiado ruido, nuestro hombre, Don. Alt Trump, va arreglando su país desde la Casa Blanca. Mister n4z1-3ncuviert0 parece que quiere ir minando las judiadas desde adentro, con paso lento pero seguro.

ABC:

El principio es indiscutible: la gente no debería ser juzgada por el color de su piel. Cualquiera con un mínimo sentido de la ética y la justicia firmaría esta sentencia. Pero una simple proclama puede servir para una cosa y su contraria. Por ejemplo, ¿puede alguien racista defender la igualdad?

Ese principio es el punto de partida de la demanda del grupo Estudiantes por Admisiones Justas contra la Universidad de Harvard. Aseguran que a la comunidad de asiáticos-americanos le perjudican las políticas de discriminación positiva que aplica la universidad en sus admisiones.

Para los que no sepan que es la “discriminación positiva”, se trata del término que se da a la acción de dar preferencias y privilegios en el acceso o distribución de bienes, recursos o servicios, a un determinado grupo social, étnico, minoritario, generalmente inmigrantes, en perjuicio del resto de la población autóctona, normalmente blancos.

Esto se hace bajo el pretexto de “mejorar la calidad de vida de grupos desfavorecidos, y compensarlos por los prejuicios o la discriminación de la que fueron víctimas en el pasado”.

Vamos, para que me entiendas…

  • Tu eres inteligente y destacas, pero eres blanco y por lo tanto no mereces ese trabajo.
  • Él es un negro y necesita ese puesto, aunque no sepa ni vocalizar su nombre en un idioma inteligible.

DLC gratis: mediante tu trabajo le pagas todo y el no hace nada.

Lo mismo pasa con las universidades y sus notas de acceso, así como con los exámenes que favorecen mas a los alumnos negros incluso pidiéndole menos que a los blancos.

**El gobierno asumiendo literalmente que son subnormales**

La discriminación positiva tiene como resultado el decrecimiento del nivel de educación y del ingreso económico de las familias blancas bien sea por acceso a educación o a puestos de trabajo. Por consecuencia, es uno de los pilares para la completa aniquilación de nuestra raza.

Ingresos. Grupos mas y menos favorecidos en Estados Unidos.

Esta discriminación se da para que luego tu llegues a tu casa y cuando veas la porquería de país que tienes y todos los monos brincando y robando bicicletas por las calles –los días que están tranquilos- creas que es todo un espejismo porque has visto en televisión que los negros son personas y continúes con tu vida sin molestar hasta que sean mayoría.

Míralos, ¿no son adorables? parecen hasta personas.

La administración Trump está deshaciendo toda ley y directiva en ese sentido. La situación es paradójica, porque enfrenta a minorías con intereses comunes. Los datos de admisión de minorías en Harvard para el curso en marcha señalan que el 23% de matriculados son asiáticos-americanos (sube un 6% desde 2009), un 16%, negros, y un 12%, latinos. Sin cuotas, dicen los demandantes, los primeros serían el 40%.

El Gobierno les apoya. El Departamento de Justicia acusó el jueves a Harvard de «prejuicios raciales». En opinión del departamento que dirige Jeff Sessions, «Harvard no ha logrado demostrar que no discrime de forma ilegal a los asiáticos-americanos». La administración Trump aspira a que este proceso acabe llegando al Tribunal Supremo y que éste determine el final de la discriminación positiva en Estados Unidos.

Es la mejor estrategia que podemos seguir en los días que corren, el truco está en usar sus armas contra ellos mismos, la masa de gente que ya tiene introducidas en su cerebro las palabras policía que hacen saltar sus resortes mecánicos y que consiguen inducir respuestas sistemáticas e incluso sentimientos, responderán casi con la misma facilidad ante nuestros usos de las mismas.

Debemos utilizar nuestro cerebro bien, no somos negros, nuestra inteligencia –además de nuestro espíritu- es nuestro bien más preciado, es en lo que nos destacamos.

Me estoy refiriendo a utilizar sus mantras, si ellos han estandarizado en los países blancos que la mujer es igual al hombre y que no puede tolerarse una discriminación, nosotros no nos ponemos a darnos golpes en el pecho en las calles de nuestros respectivos países, sino que señalamos el machismo del Islam y la necesidad de introducir en su doctrina la igualdad de sexos para intentar subvertirlo desde dentro.

Si una mujer blanca eurófoba y judeomorafeladora repite constantemente que su ciudad es extremadamente blanca y que necesita urgentemente más personas de otras razas, nosotros no responderemos llamándola traidora y amordazándola para hacerle –forzosamente- 40 guerreros arios mientras nos hace un par de huevos fritos…

No, nosotros le diremos que está discriminando y que, por lo tanto, es un ser despreciable. Seguidamente le señalaremos su incoherencia, ya que estaría asumiendo que el color de piel o raza importa para habitar una ciudad.

En el caso de Trump, se está señalando que la estrategia judía de favorecer a negros y subhumanos varios, es en sí, un acto de racismo contra los blancos.

Nosotros debemos obviar lo de “blancos”, no debemos mencionarlo directamente delante de esta gente, diremos solo que son unos racistas asquerosos para que nuestro mensaje cale profundamente, entonces, cuando nos pregunten el porqué, deberemos decirles que por discriminar a una raza, en este caso, a los blancos.

Cuando se abalancen contra nosotros con cualquier argumento histórico les preguntaremos con tono muy preocupado y sorprendido:

“Todas las razas son iguales, ¿no estarás intentando planear un genocidio contra una raza verdad?, ¿no serás uno de esos discriminadores como los nazis no?”

Automáticamente nuestro sujeto se tendrá que callar la boca y deberá darte la razón.

Trabajo hecho.

Ahora apuntas su nombre y dirección, le das las gracias, y cuando ganemos nos lo dices que iremos a su casa y lo meteremos en un campo de reeducación, donde, dependiendo de sus fenotipos, lo forzaremos a trabajar hasta reventar o a tener muchos hijos con preciosas arias traídas en trenes desde Suecia.

No olvidéis que contra un judío no funciona su propia medicina, pues son ellos los que han inventado estas reglas con un objetivo, son inmunes, pero las masas de gentes a las que necesitan bombardear no son inmunes y, por lo tanto, podemos usarlas en su contra.

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