¿Por qué los progres odian tanto al gran Francisco Franco? La victoria de lo sagrado

Guillermo Alonso
El Daily Stormer
28 agosto, 2018

Desde que empezó el Régimen del 78, todo el progresismo inicio una persecución ideológica contra el franquismo, que se ha vuelto totalmente psicótica desde la entrada en el nuevo siglo, llegan a extremos orwellianos como los que nos encontramos a día de hoy, donde el presidente de España que cuenta tan solo con el respaldo del 22% de los electores españoles, a día de hoy incluso menos, se atreva a prevaricar claramente para sacar a Franco del Valle de los Caídos utilizando un decreto ley de urgencia donde no hay urgencia alguna ni resquicio legal alguno que le permita su uso en este caso.

La pregunta clave es: ¿Por qué este odio a Franco? ¿Cómo puede llegar a extremos que un presidente del gobierno cometa un claro delito de prevaricación solo para acelerar su exhumación de tierra sagrada? La respuesta corta es muy simple, con Franco se vivía mejor, la respuesta larga es algo más compleja.

En primer lugar, debemos situarnos en el régimen de la Segunda República, un régimen muy parecido al que tenemos a día de hoy los españoles, endófobo y hostil al ciudadano español, destructor de los valores tradicionales que dan sentido a nuestra sociedad, sumiso a los intereses sionistas y masones y por supuesto caldo de cultivo para independentismos.

Al igual que el régimen del 78, este se jacta de ser una verdadera democracia y al igual que el régimen del 78 si un griego de la Grecia clásica viera que a esto le llaman democracia se reiría de ellos. Además la Segunda República era muy poco discreta en fingir que eran demócratas, amañaron dos resultados electorales, en el 31  y en el 36 , ilegalizaron los partidos de la oposición como La Falange y encarcelaron a su líder José Antonio Primo de Rivera, para finalmente en 1936, en plena oleada de criminalidad izquierdista acabar asesinando a los dos líderes de la oposición, Calvo Sotelo y José Antonio Primo de Rivera.

Lo mas desternillante es que después de haber matado a los lideres de la oposición y amañar los resultados electorales en dos ocasiones, aun a día de hoy, los izquierdistas siguen llamando a la Segunda Republica una democracia y a Francisco Franco un golpista.

Los crímenes de la República, no solo comprendieron estafas electorales y asesinatos de líderes políticos opositores, sino también a toda la sociedad española que no comulgaba con su doctrina, desde el sector eclesiástico, pasando por los monárquicos y la derecha y acabando por La Falange.

Obviamente los españoles, viendo los excesos de izquierda que sembraba el país de violencia, pobreza y miedo, decidieron dar un paso al frente y los hombres más valerosos de su época como José Sanjurjo, Onésimo Redondo, Emilio Mola, Ramiro Ledesma, José Antonio Primo de Rivera y por supuesto el general Francisco Franco se levantaron contra el régimen en armas, para restablecer el orden y poner al frente un gobierno a un hombre que gobierne de forma justa y para todos los españoles.

Francisco Franco entonces se erigió como el gran salvador de la patria y el líder de la España harta de la dictadura progrebolchevique de los republicanos. Sus hazañas bélicas y su gran capacidad de mando le convirtieron rápidamente al general en el gran héroe de los españoles, al cual se le llego a apodar como el generalisimo y a la guerra civil como una nueva santa cruzada contra la masonería y los bolcheviques.

Pese a enfrentarse a toda la comunidad internacional, a excepción de Alemania e Italia que colaborarían con Franco, no disponer de los principales recursos, entre ellos el oro y enfrentarse a la terrible sangrienta represión iniciada por el gobierno republicano con todos los sublevados y sus familias, llevando a auténticos crímenes de guerra como las ejecuciones masivas de Paracuellos del Jarama o el fusilamiento de José Antonio Primo de Rivera. Franco y los sublevados supieron rehacerse a la adversidad y aunar a todos los españoles hartos del régimen republicano bajo su estándarte del águila de San Juan con fondo rojigualda y pese a combatir con todo en su contra, no solo lograr finalmente su victoria, sino lograrla sin ninguna derrota importante durante el conflicto y aminorando al máximo las bajas posibles, hasta el punto de tomar la capital de España finalmente sin pegar ni un solo tiro.

La gran gesta de Franco de derrotar bélicamente los planes del Nuevo Orden Mundial, correr por toda España a los cobardes izquierdistas y finalmente construir una nación prospera y ajena a los intereses de la judeomasoneria como el mismo Franco la llamaba, le valió el odio eterno del Nuevo Orden Mundial, la judería y los masones. Hoy lejos de esa patria de trabajo y pan del generalismo y dominados por esa lacra a la que el combatió, ha llevado a que tan grande fue su gesta que el odio visceral de aquellos que fueron sus enemigos les hace actuar como auténticos lunáticos y ponerse manos a la obra para borrar toda huella de esa gran España, partiendo de la falsificación total de la historia, pasando por eliminación de todo símbolo que represente aquella época de gloria, sean calles o su propia tumba y acabando por la represión legal de cualquier ciudadano que eche la vista atrás y afirme lo evidente, con Franco se vivía mejor.

Comments