Argentina: Los manginas se proliferan y la mujer se victimiza al 6 millones porciento

Richard Dan Craciun
El Daily Stormer
29 julio, 2018

Se parecen a los sodomierdas y al igual que ellos no quieren ser hombres pero sí, esclavos de las femimarxistas.

Para ser específico, los LGBTIQPedofilia y las femimarxistas son dos de tantas tentáculos judíos que buscan la destrucción del hombre, los niños y la familia ya sea matándolos o pervirtiendo sus vidas de maneras descabelladas para sus fines depravados. No solo estos dos tentáculos pretenden influir en estos objetivos sino en otros como el lenguaje u otras cosas básicas para lograr algo amorfo como el desorden general de todas las cosas.

El País:

Los ‘mandamientos’ de la masculinidad feminista
Grupos de hombres se reúnen para replantear su papel en la sociedad

El grupo de “masculinidad” La Enredadera, reunido en El Retiro, en Madrid, el 13 de julio.

Seis hombres se sientan alrededor de la mesa. ¿cual mesa?. Todos superan la treintena de años y son feministas. Vienen a hablar de sentimientos. Es un grupo de autoayuda en toda regla, con una peculiaridad: su objetivo es deconstruirse para eliminar comportamientos machistas. Ese es el pilar. Los seis forman parte de uno de los llamados grupos de masculinidad, una iniciativa cuyo objetivo es avanzar hacia la equidad real desprendiéndose de los lastres del machismo y encontrar su papel en una sociedad igualitaria.

De momento son pocos. Los más visibles están aglutinados en torno a la Asociación de Hombres por la Igualdad de Género (AHIGE), que ya suma 20 grupos en 13 provincias: más de 200 hombres con 10 mandamientos de la masculinidad feminista.

¿Observas lo fácil que es manipular a una persona que no se informa, no estudia, ni tuvo una buena educación sobre Valores morales en casa porque no quiso recibirla? Se avistan estos despojos de hombres que a duras penas articulan frases como loros y se ponen en pie de forma débil.

Feministos, manginas o pre-sodomierdas son estos individuos que se despojan de lo que hace al hombre para ser idiotas útiles a los objetivos del judío disfrazados con otros nombres.

El espacio de reunión es una pequeña oficina del centro de Madrid, oscura y con muebles dispares. Cuando vienen más miembros apenas caben. La agrupación se llama Besana (palabra que define el primer surco que se abre en la tierra cuando se empieza a arar) y está integrada en AHIGE. En este espacio no hay debate ni argumentos racionales, solo emociones. “No hay nada más masculino que varios hombres debatiendo de forma racional. Aquí surgen los debates, pero se paran”, explica Pablo, un veterano de estas sesiones.

Abrirse emocionalmente ante otros hombres no resulta fácil. Por eso el séptimo mandamiento dice que “un hombre por la igualdad intenta ir superando el miedo y el rechazo ante situaciones de cercanía y complicidad con otros hombres. Comprende que la compañía y la ayuda de otros hombres son necesarias para su desarrollo vital. Acepta su apoyo y está aprendiendo a no verlos como competidores”.

Se agrupan como las ratas en una cueva sucia en un lugar donde la renta es subvencionada con dinero público por el ayuntamiento de Madrid, dejan que el sentimentalismo aflore en la tertúlia de chismes y elucubraciones maquiavélicas y el debate se evita a cualquier costo porque ser crítico, pensar y debatir es cosa de hombres, no de manfloros y esto queda clarísimo, no hay espacio para cosas importantes.

Ritxar Bacete, autor del libro Nuevos hombres buenos, define los grupos de masculinidad como “espacios seguros para hombres con hombres”. “Sirven para generar espejos que nos permiten detectar los elementos tóxicos que tenemos los hombres y superarlos en comunidad. Sin ser grupos terapéuticos, tienen efectos muy positivos sobre sus miembros”, añade. Surgen en la década de los ochenta en Estados Unidos con el desarrollo de los men´s studies, la disciplina académica dedicada al estudio del hombre en la sociedad contemporánea. “Es una consecuencia lógica que, tras trabajar el empoderamiento de las mujeres, se empiece a cuestionar el papel de los hombres”, asegura Bacete.

Más o menos estas son sus tertúlias de chismorreo, cada una se repite con algo de drama.

Vamos viendo que se busca un proceso para ir restando al hombre de lo que lo hace hombre para ir dando esos elementos a la mujer como por ejemplo el querer ser superior en intelecto abajando al otro pero con un resultado desastroso. Es como intentar añadir características genéticas para saturar los genes de alguien incompatible.

El origen más ancestral está en la Revolución francesa, donde se constituyeron grupos que buscaban una sociedad más igualitaria”, explica Erick Pescador, “doctor” en sociología e integrante de la Red de Hombres por la Igualdad. En España, las primeras asociaciones llegaron “sobre el año 86 u 87”, según Pescador.

Hoy Francia brilla por la igualdad, libertad y fraternidad. LOL

Y en Uruguay brilla la igualdad. ¿En serio ser diferente debe ser delito?  O ser blanco es delito, ¡dilo ahora!.

En estos grupos no solo se fomenta que el hombre deje de ser hombre sino que también se haga propaganda porque para eso es que tienen el visto bueno de las femimarxistas, para ser los idiotas útiles que deben ser.

No todos los grupos de masculinidad se limitan a tratar el ámbito emocional. Algunos también ejercen el activismo de forma colectiva. Es el caso de los Indignados Cuestionándonos el Heteropatriarcado, surgido de las asambleas feministas del 15-M. “Nuestro grupo no tiene que ser terapéutico. Ni tiene que ser algo que nos sirva a nosotros individualmente, sino que lo que trabajemos sea beneficioso para las mujeres de alguna manera”, explica Alberto Moreno, uno de sus miembros. “No por ser hombres más sensibles les vamos a hacer menos daño a las mujeres”.

Este razonamiento lo resume el cuarto mandamiento del decálogo de AHIGE: “Un hombre por la igualdad apoya activamente las justas reivindicaciones de las mujeres contra el sexismo. Comprende que no basta con las palabras y que es necesario que los hombres se posicionen activa y públicamente sobre el tema”.

Hasta ahora, hemos visto que se reúnen a chismorrear pero luego de un rato los ponen a hacer propaganda por diversos medios para el victimismo característico de las femimarxistas y se logre que otros ingenuos tomen el anzuelo y se unan a estas insípidas movidas.

Las asociaciones feministas femeninas ven con buenos ojos estas iniciativas, si bien en un principio se cuestionó el protagonismo que adquirían los hombres en la lucha feminista. “Cuando empezamos hubo mucho debate con dejarnos participar en manifestaciones mixtas. Los medios nos daban mucho protagonismo por ser la novedad”, recuerda Josetxu Riviere, miembro del Grupo de Hombres por la Igualdad de Álava, disuelto en 2011.

La Fundación Mujeres considera “que es positivo el hecho de que grupos de hombres se involucren en esta reflexión y en el cambio social desde su propia identidad”. Para Paloma Tosar, coordinadora del espacio de formación feminista Ágora, el descubrimiento de estos grupos fue “un punto de inflexión”. “Cuando llegaron estos grupos de hombres que se veían como víctimas del sistema patriarcal mi visión cambió. Es muy positivo que existan y animo a todos los hombres a que se sumen”, afirma Tosar.


Goyim, no seas machista y deja que la mujer  judaizada destruya todo.

No es para menos que la biología siempre prima frente a las tonterías de la mujer judaizada. Esto es algo que no se puede modificar ni con la propaganda de Natjewgraphic y Jewstory channel juntos.

Estos grupos son conscientes de que los cambios profundos en la sociedad llevan mucho tiempo. Lo mismo ocurre en el ámbito personal. “Es un camino de larga distancia. Yo llevo 10 años metido en esto y sigo teniendo meteduras de pata con mi pareja o con mis amigas…Momentos en los que te preguntas ‘¿cómo he podido decir esto?”, confiesa Moreno. Pero este movimiento sigue creciendo. Por el grupo de AHIGE en Granada, el más veterano en activo, han pasado ya cerca de 200 hombres.

Ritxar Bacete asegura que los comportamientos machistas están inculcados en los hombres por la propia sociedad y la historia. Esta visión la comparten Moreno, Pescador y, cómo no, AHIGE. Así lo recoge el primer punto de su decálogo: “Un hombre por la igualdad se acepta a sí mismo como producto de su tiempo y cultura”.

A continuación mostramos el decálogo para ser un retrasado mental y esclavo de la femizorra con su respectiva traducción (aquí aplica los lineamientos marxistas de la escuela de Frankfurt):

DECÁLOGO ‘UN HOMBRE POR LA IGUALDAD’ DE AHIGE
Un hombre por la igualdad es aquel que: (un idiota útil es)

1. Se acepta a sí mismo como producto de su tiempo y cultura. (quieren que un hombre sea un producto mediocre de esta época moderna ignorando la biología, la FE católica y la historia)

2. Ha iniciado un camino personal de búsqueda y replanteamiento interno de sus valores, esquemas, mecanismos, conductas y pensamientos. (quieren que pienses que los valores morales son malos y debes pensar en reemplazarlos por lo que ellas digan)

3. Mantiene una actitud de cambio en sus relaciones con las mujeres, en las que ya no tolera ningún tipo de desigualdad en razón del sexo. (quieren que hagas lo que ellas digan y que no tengas la razón en nada)

4. Apoya activamente las justas reivindicaciones de las mujeres contra el sexismo. Comprende que no basta con las palabras y que es necesario que los hombres se posicionen activa y públicamente sobre el tema. (quieren que apoyes el feminismo y todo ataque genocida contra el hombre, la familia, los bebés y otras mujeres que no sean como ellas)

5. Está aprendiendo a verse como un ser sensible, afectivo y, sobre todo, vulnerable. Además, está intentando superar su tradicional aislamiento emocional. (quieren que seas un ser débil y fácil de destruir)

6. Ha iniciado un proceso de replanteamiento de la relación con sus hijos e hijas. Ya no acepta continuar con un papel secundario e intenta que la relación sea más completa, aprendiendo a implicarse directamente con ellos y ellas. (quieren que seas un ser débil y que no les des órdenes sino que les dejes hacer lo que ellos quieran)

7. Intenta ir superando el miedo y el rechazo ante situaciones de cercanía y complicidad con otros hombres. Comprende que la compañía y la ayuda de otros hombres le es necesaria para su desarrollo vital. Acepta su apoyo y está aprendiendo a no verlos como competidores. (no quieren que seas hombre sino que busques otros hombres que sean como ellas buscan para que sean de apoyo)

8. Avanza en un proceso de renovación de su sexualidad, intentando vivirla de forma más natural y plena, sin los determinantes que el modelo tradicional masculino le ha impuesto. (quieren que el hombre sea un ser sin moral y sea promiscuo sin problemas hacia la sodomía ni la pedofilia o depravaciones similares para practicarlas)

9. Ha comenzado a cambiar su actitud hacia la homosexualidad, reconociendo que las personas homosexuales sufren una situación de discriminación que ha de ser combatida activamente. Analiza su relación personal con este tema. (quieren que los sodomierdas sean tus colegas y compartas sus infecciosas ambiciones)

10. Y, por supuesto, ha adoptado una actitud de tolerancia cero hacia la violencia de género que ejercen los hombres sobre las mujeres. Ha comprendido que el silencio nos hace cómplices. (quieren que apoyes todas las tonterías que propone el feminismo)

¡Nos quieren imbéciles! Recuerdo la instalación del Islam en los árabes.

Recuerden que todo lo que sea dañino vendrá del judío bajo premisas y movimientos de distintos nombres pero de un mismo jefe. Sus acciones y su finalidad es lo que les delata, no sus discursos baratos y edulcorados.

Las tonterías no paran ahí, la judenpresse se encarga de redactar algo exagerado y que asomándote a la ventana te das cuenta que es absurdo que las mujeres puedan ir más allá de su cocina sin tropezar ni quemar algo.

El País:

El año de las mujeres
España da en seis meses un salto de décadas en la lucha por la igualdad

De las 17 carteras del nuevo Gobierno de España, 11 están en manos de mujeres. Los despachos de algunas multinacionales estrenan placa de jefas. Miles de personas en las calles paran el país a favor de la igualdad. Otras tantas, por primera vez, se declaran feministas. El Gobierno solicita a la RAE un informe para adecuar el texto constitucional al lenguaje “inclusivo”. Todo en menos de seis meses. En España el movimiento #MeToo azuzó el feminismo y con la inercia de décadas de trabajo, la lucha por la igualdad ha dado un salto de siglos. 2018 es el año de las mujeres.

En manos de mujeres, el caos reina y no es para menos pues ellas además de gastarse el dinero público en sus tonterías de mujer hedonista y consumista, financia lo que sus (((sentimientos))) le digan llevando a los hombres a pagar impuestos más altos para fines insulsos. ¿Recuerdas el impacto de la propaganda que a diario ves?

Tras el 8-M, las mujeres gritaron con rabia que no estaban dispuestas a seguir sintiéndose inseguras. “Sola, borracha, quiero llegar a casa”, coreaban cientos de manifestantes durante la huelga feminista. Cansadas de ser la presa, juntas, se giraron y enseñaron los dientes a los depredadores. Ni una más iba a cargar en sus hombros con la culpa de haber sido violada.

Lo de siempre, el 8Miserias.

Estas movilizaciones han empujado al nuevo Gobierno de España, formado en junio y con la mayor presencia femenina del mundo a endurecer las leyes contra los abusos sexuales y ha propuesto reformar el Código Penal para acotar la interpretación de los jueces y calificar como delito sexual la falta de consentimiento expreso de la víctima. “Si una mujer no dice ‘sí’ expresamente, todo lo demás es ‘no”, decía Carmen Calvo, ministra de Igualdad, el pasado 10 de julio al anunciar la propuesta.

Las leyes impuestas por alguien judaizado, especialmente una mujer.

Además, el Gobierno de Pedro Sánchez, formado a principios de junio,

ha recuperado el Ministerio de Igualdad, suprimido por el PP en 2011. Y organismos públicos como el Consejo de Estado y el Consejo Superior de Deportes estrenaron una presidencia femenina el pasado junio con María Teresa Fernández de la Vega y María José Rienda, respectivamente. El nuevo Gobierno también ha llegado a cuestionar la forma en que está escrita la Constitución. Y la vicepresidenta, Carmen Calvo encargó a la RAE un estudio sobre la “adecuación” de la máxima ley al “lenguaje inclusivo”.

¿Usted sabe lo qué es el lenguaje inclusivo? Si no lo sabes, te ahorraré la investigación con una imagen ilustrativa sobre el retraso mental aplicado al lenguaje.

No es lo mismo tener un cargo público que ser una carga pública.

Pero no solo las mujeres que llegan a quejarse en grupos pedorros logran paguitas del ayuntamiento, también las que dirigen bancos. Les pagan y se enquistan en cargos que les dan dinero, ¿cómo no apoyar aquello que quienes le dieron el puesto le dijeron que apoyara?

Amamantado y criado durante décadas por unas pocas, el feminismo ha agrupado las voces de miles de mujeres. La propia Ana Patricia Botín, presidenta del Banco Santander, se declaró feminista el pasado 24 de mayo durante una entrevista y se mostró partidaria de que las empresas tomen medidas hacia la igualdad para permitir que cada vez más mujeres lleguen a puestos directivos. En 2018 solo un 27% de las empresas españolas cuentan con alguna mujer en altos cargos directivos, según un informe de la auditora Grant Thornton. La escasez de mujeres en puestos de responsabilidad es conocida como el techo de cristal. Algunas de sus causas son la maternidad y la tendencia de los hombres a elegir a otros hombres (conocida como homofilia), según la profesora del IESE Nuria Chinchilla.

A ella le tocó vivir en los zapatos de un hombre, quería ser igual pero vió que ser mujer normal era más llevadero. Su idea surgió cuando era feminista.

Ellas no han llamado a las puertas del cielo directivo, ellas han entrado resquebrajando el techo de cristal. Durante los dos últimos años, multinacionales como Google, Facebook, Twitter, Amazon o Microsoft nombraron a mujeres para la dirección de su filial española. Sus políticas de conciliación les han permitido convertirse en ejemplos de paridad, tanto en la base como en los puestos directivos. “Empieza a haber un consenso entre la sociedad y el ámbito empresarial de que la igualdad es un tema importante al que hay que destinar recursos”, explica la directora general de Google España, Fuencisla Clemares.

No solo en las empresas las mujeres lo tienen más difícil, otro foco de discriminación para ellas es el deporte. Los salarios insignificantes, contratos no regulados y una ley que no contempla su profesionalización llevaron a muchas deportistas a apoyar la huelga feminista en las redes sociales bajo el hashtag #LasDeportistasParamos. Además, firmaron un manifiesto en el que reclamaban los mismos recursos que sus compañeros, convenios laborales en cada disciplina y el fin de la cosificación de la mujer en el deporte. Desde entonces, las asociaciones de mujeres deportistas afirman que hay una mayor movilización para acabar con la desigualdad de trato entre los y las deportistas.

¿Cómo logra una mujer un puesto directivo o uno de presidencia de un banco?

Así de sencillo es como lo logran ellas, las que por X o Y motivo quieren llegar a hacer tareas fáciles en lugares a los que sólo aspiran los que por esfuerzo y talento nato llegan. Esto no se trata de inflar el vidrio y hacer las botellas sin el fuego ni nada, es ser y hacer lo que se debe y no aspirar sin ser ni talento tener.

Esta nueva ola feminista ha contado, por primera vez, con la participación de los hombres. Miles de voces masculinas gritaron este año a favor de la igualdad y muchos de ellos se sumaron a las manifestaciones y reclamos de sus compañeras de trabajo y vida. Sin embargo, para el experto en violencia de género, Miguel Lorente, esta solidaridad es un espejismo, puesto que “la mayoría ha adoptado una postura de neutralidad”, que califica de “posmachismo”.

En 2018, las mujeres abrieron la caja de Pandora con la intención de liberarse de todos los males que habían soportado durante milenios. En el mito, cuando Pandora abrió la caja solo logró retener la esperanza. Con 82 años, la histórica feminista Ana María Pérez del Campo, primera mujer separada de España, también la guarda: “Tengo mucha esperanza en que las jóvenes y las menos jóvenes sigan adelante, sabiendo que luchar es lo más duro y justo que puede hacer una mujer”.

En manos de la mujer algo fuera de su lugar al final está fuera de su control. Tanta igualdad que buscan y no buscan un trabajo igual al de un hombre que requiera el sudor y esfuerzo que al hombre le toca sino es pura palabrería sentimentalista para lograr dinero y comodidad siendo otro parásito más.

¿Si todos somos iguales entonces porqué ellas no son igual de fuertes a ellos ni capaces de las mismas cosas?

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