Activista alemana proinmigración cumple su sueño y es violada por un moro

José González
El Daily Stormer
30 junio, 2018

El pasado martes la policía encontró en un garaje de Álava el cádaver calcinado de una mujer.

El Correo:

Sophia Lösche, activista alemana en favor de los inmigrantes de 28 años, fue hallada sin vida ayer, sobre las 15.20 horas, cerca de la gasolinera de Egino, en el término municipal de Asparrena, en Álava. Hacía una semana que nada se sabía acerca de su paradero desde que subió a un camión con semiremolque y placas marroquíes en Schkeuditz, en la zona Este de su país. Hacía autostop con la intención de llegar a su ciudad natal, Amberg, ubicada a unos 260 kilómetros al Sur. El conductor, ya detenido, de ese vehículo es el presunto asesino.

Si solo te informas a través de medios convencionales, lo más probable es que no te hayas enterado. En España, todos los grandes diarios han silenciado la noticia. Para informarte, tienes que visitar medios extranjeros -sobre todo alemanes-, y echar mano del traductor de Google.

¿Por qué se ha silenciado?

El periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung menciona que el juez a cargo del caso ha impuesto “una especie de bloqueo informativo“. Este dato no lo vais a encontrar en ningún otro medio. ¿A qué se debe el bloqueo exactamente?

Quizá tenga algo que ver el hecho de que el autor sea marroquí, y no un hombre blanco heterosexual.

Esta mujer no es una víctima para el movimiento femimarxista. Al contrario, es una molestia. No encaja con su agenda. No sirve. Ras y al wáter.

Por lo visto, la chica estaba haciendo autoestop, y decidió que subirse al camión de un marroquí era buena idea.

Hacer autoestop es ya de por sí una actividad de alto riesgo. Más siendo mujer. A eso le sumas que Alemania ya no es una comunidad homogénea racialmente, en la que uno puede confiar más o menos en extraños. Moros y negros son por defecto menos fiables, porque empatizan menos con nosotros. Es un comportamiento instintivo. Es natural dar prioridad a tu familia y a tu raza sobre pueblos extranjeros. Lo hacemos todos, consciente o inconscientemente. Por tanto, el riesgo que corres subiéndote al camión de un desconocido que además es moro es aun mayor.

Lo realmente irónico es que Sophia Loschë, la joven alemana violada y asesinada por el marroquí, era muy activa en una agrupación de extrema izmierda. Más concretamente en JUSOS, las Juventudes del SPD -el PSOE alemán-. El hermano nos da una pista sobre sus filias:

En declaraciones a la revista Bild, su hermano dijo ayer que «bajo ninguna circunstancia Sophia querría que la agitación racista se hiciera a su costa, como ya está sucediendo. Estamos recibiendo desde comentarios de odio hasta amenazas de muerte de personas de extrema derecha».

¿Cuántas veces debe haber fantaseado Sophia con ser violada por un moro? ¿Se metió en el camión sabiendo lo que le esperaba? Nunca lo sabremos. Es muy probable.

En todo caso, sabemos que murió haciendo lo que más le gustaba.

Tanta paz lleves como descanso dejas.

Comments