La agresora de La Manada es una desagradecida, media España ha cambiado bragas por pañales, deseando en silencio repetir su experiencia

José González
El Daily Stormer
27 junio, 2018

Clara García Luna es la gorda facilona de toda la vida. Todos conocemos a una en nuestro barrio. De cara son normalitas, tirando a feas. Les sobran muchos kilos, y huelen siempre a sudor. A pesar de sus defectos, y para desesperación de otras mujeres, tienen “algo” que atrae a los hombres como moscas a la mierda. No es su físico, no es su personalidad. Es un polvo fácil.

En las discotecas, sanfermines, y otros entornos que invitan a la búsqueda de pareja, los hombres ignoran instintivamente a las mujeres más atractivas, creyendo que están muy solicitadas, que tienen el ego por las nubes y no les van a hacer caso, etc. En definitiva, por no estar a su altura. Es un error muy común entre profanos de la psicología femenina: aceptando que mujeres y hombres son iguales, deducen que ellas seleccionan pareja de la misma forma. En realidad, todas las mujeres, sobre todo las más atractivas, tienen la autoestima por los suelos.

El tamaño del ego de una mujer no depende en absoluto de su atractivo sexual. Como un globo pinchado, necesita ser inflado constantemente por los hombres de su entorno. Hoy, sin embargo, en la era de Tinder, Badoo, y demás aplicaciones de búsqueda de pareja, este entorno se ha ampliado considerablemente, posibilitando situaciones rocambolescas: gordas con alopecia, culocarpetas, treintañeras repelentes, enanas con dentadura de caballo, todas tienen un ego descomunal.

Es sobre todo este engreimiento inmerecido, propiciado por un entorno artificial, el que lleva a mujeres 3/10 como Clara a denunciar como violación una experiencia con la que media España fantasea en silencio.

Los miembros de La Manada son unos MACHOS ALFA. Tienen además una genética espectacular, no homo. Menudo PELAZO se gastan los cinco. Físicamente le dan mil vueltas a Clara García Luna. Ya hay que ser desagradecida para denunciar a quienes te han hecho un favor.

Y aunque hubiera sido una violación -que no lo fue-, Clara se lo habría pasado bomba igualmente. A lo largo de millones de años de evolución, la naturaleza ha diseñado a la mujer para sentir atracción por hombres fuertes, dominantes y agresivos. Los violadores manifiestan todas estas características, aunque sea temporalmente. Por eso la mayoría de las mujeres –el 87%, ahí es nada- tienen orgasmos durante una violación. Objetivamente, las mujeres se lo pasan mejor siendo violadas por un desconocido, que en la cama con el marido.

Otro dato interesante que no recibe mucha publicidad es que la fantasía sexual más común entre mujeres es la violación.

NCBI:

Las investigaciones actuales indican que entre el 31% y el 57% de las mujeres tienen fantasías en las que se las obliga a tener relaciones sexuales en contra de su voluntad, y entre el 9% y el 17% de las mujeres son una experiencia de fantasía frecuente o favorita.

Estas fantasías sexuales revelan lo que todos sabemos: NO es SÍ.

Tan solo hace falta echar un vistazo al material erótico que consumen estas zorras para saber qué es lo que quieren. La mujer es un animal de naturaleza embustera, nunca te va a decir la verdad a la cara. Para conocer sus intenciones, tienes que estudiar sus hábitos.

¿Qué es lo que leen las mujeres?

¿Qué películas consumen?

Las mujeres hacen aguas con los hombres agresivos. De ahí las conocidas expresiones “Más me pegas, más te quiero“, “Cuanto más fuerte les pegas, antes vuelven“, y similares.

Luego vendrá alguna malfollada a decir que no, que la sabiduría popular tiene un sesgo patriarcal. Este argumento es falaz. El saber popular se crea a partir de experiencias masivas. Las experiencias individuales pueden contener prejuicios, las colectivas no. Esto también puede aplicarse a todos los clichés sobre gitanos y judíos. Los clichés existen porque son reales.

En el fondo les encanta.

Las mujeres detestan por encima de todo a los hombres beta. Hombres como Pepo Jiménez, que, por ignorancia o estupidez -probablemente las dos-, creen que planchar bragas incrementa su valor en el mercado sexual.

¿Os acordáis del chaval de 18 años que asesinó a 17 personas en una escuela secundaria?

Las mujeres le están inundando con cartas, fotos eróticas y donaciones. Es un fenómeno muy incómodo para el movimiento feaminista. Ocurre sistemáticamente con todos los asesinos en serie y violadores de la peor calaña, sobre todo si han recibido publicidad por TV.

Ahora os estaréis preguntando: ¿por qué las mujeres están tan jodidas de la cabeza?

Os lo voy a explicar.

El sentido de existencia de una mujer consiste enteramente en servir como recipiente de la semilla del hombre. Como es natural, la mujer quiere tener hijos fuertes que puedan protegerle cuando pierda su atractivo físico.

La mayoría de las mujeres, sin embargo, son demasiado estúpidas y primitivas para comprender que es mejor quedarse embarazada de un hombre inteligente, que le proveerá con hijos inteligentes perfectamente capaces de ocuparse de ella en el mundo contemporáneo. En lugar de eso, por alguna razón tienden a creer que es buena idea parir asesinos en serie.

Así de primitivas son estas zorras. Y cuanto antes lo interiorices, mejor para ti.

No hace falta que vayas en plan MGTOW, viviendo como un monje, dedicando todo tu tiempo libre a la Nintendo Switch y jalándote el dong con webs porno judías. Al contrario: una vez has comprendido el nivel de depravación al que te enfrentas, puedes evolucionar a un estado superior, desde el cual puedes domar a estas criaturas.

La primera regla es no tratarles como si tuvieran algún valor. Debes comprender siempre que son ellas las que te deben algo, y no al contrario. No hay romance posible. Puedes utilizar el romance para adquirir ventaja, pero no creas en él en ningún momento. Sobre todo, no caigas nunca en la idea de que necesitas a esa zorra. No importa cuán bien pueda estar físicamente, te lo aseguro: es basura.

Siempre tienes que ser capaz de abandonarla y seguir tu camino. No puedes permitirte depender de esa zorra, en ningún momento. Tampoco deberías necesitarla, recordando que no es más que un agujero húmedo con patas, que solo tiene valor porque tú se lo has otorgado.

Por último, no te tomes nunca en serio la opinión de una mujer. Cuando veo manifestarse a estas imbéciles, pegando chillidos como histéricas, suelo preguntarme: ¿cómo puede alguien tomarles en serio?

Debes entender que la mujer se expresa a través de sus acciones, verbalmente solo exterioriza lo que ella cree que puede aportarle mayor aprobación social. No son rebeldes, tan solo actrices de su entorno. Son seres de naturaleza servil y pusilánime, condenados a interpretar eternamente el guión establecido por el patriarcado del momento. En Occidente, el patriarcado quiere femimarxismo, ergo se comportan como p****. En Arabia Saudita, el patriarcado impone decencia, ergo se comportan como Dios manda. Son siempre los hombres, y no las mujeres, quienes establecen qué es aceptable en el comportamiento femenino.

Para acabar con el feaminismo, no hay que atacar a las mujeres. Discutir con una mujer sobre cualquier tema, especialmente sobre política, es una terrible pérdida de tiempo. Estáis asumiendo que puede razonar. ¿Se puede razonar con un crío de cinco años? Lo que es válido para los niños, lo es para las mujeres. Son niños grandes, al fin y al cabo. Dejad a las mujeres. Atacad a los titiriteros. Solo es necesario un pogromo. Puede sonarte disparatado, pero créeme: yo también he pasado por esa fase.

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