¡Pura coincidencia! Se reencuentran 76 años después del “holocausto”

Reinhard von Lohengramm
El Daily Stormer
15 Abril, 2018

¡Psst! Tenemos que seguir engañándolos para empezar la nueva guerra mundial

Aunque la próxima guerra mundial está lista para empezar por culpa de los judíos — o tal vez exactamente por ésta razón — hoy tenemos el recordatorio número 9000 de este año que supuestamente pasó el holocausto y que debemos sentir mal por ellos.

Associated Press:

Cuando Alice Gerstel se despidió en Bruselas de los mejores amigos de su familia en octubre de 1941, esperaba que algún día volvería a ver a “Simoncito” Gronowski. Y lo hizo. Setenta y seis años después y del otro lado del mundo.

¡Están en todos lados!  ¡Caramba!

Gerstel y su familia judía se habían escondido en la casa de los Gronowski durante dos semanas antes de que su padre informase desde Francia que había arreglado para que un contrabandista las sacase a ella, sus hermanas y su madre de Bélgica, que estaba ocupada por los nazis.

Los Gronowski, también judíos, decidieron quedarse. Se escondieron durante 18 meses hasta que los nazis golpearon su puerta y colocaron o Simón, su hermana y su madre en un tren dirigido a Auschwitz.

Aún cuando saben que todos los vecinos no los quieren, siempre deciden quedarse.

“Creí que habían matado a toda la familia. No tenía idea” de que habían sobrevivido, declaró Gerstel el miércoles, después de una reunión llena de lágrimas. Ella y su viejo amigo se tomaron de la mano en el Museo del Holocausto de Los Ángeles y revivieron su historia.

Los sentimientos, goyim. Ustedes los lastimaron. 

¿No sabías que salté del tren?”, le preguntó Gronowski, quien tiene 86 años.

“No, no. No me enteré de nada”, respondió Gerstel, hoy Gerstel-Weit, de 89.

Ella agrego, “Eso debe haber sido muy difícil ya que las puertas estaban cerradas con candados y estaba lleno de soldados armados. Habría sido imposible.”

Los dos volverán al museo el domingo para contar su historia, cómo el Holocausto separó un par de familias que habían entablado una rápida amistad tras un cruce fortuito en un balneario belga en 1939. Cómo fue que un chico de 11 años hizo uno de los escapes más osados de la guerra. Cómo una familia terminó cruzando Francia, escondiéndose de los nazis, en una odisea que parece sacada de la película “Casablanca”.

Y, finalmente, cómo tres cuartos de siglo después dos miembros de esas familias se reencontraron en Los Ángeles poco antes del Yom HaShoah, el día en que se conmemora el holocausto.

Pura coincidencia que ésto pasó just antes del Yom HaShoah, goy. ¿Has visitado a la tienda de regalos en el museo holocausto?

“No lo reconocí. No se parece al Simoncito que conocí”, dijo Gerstel-Weit el miércoles aludiendo al reencuentro del día previo con un Gronowski hoy calvo y con una barba blanca.

“Pero está aquí. Simoncito está aquí”, añadió con voz entrecortada, mientras apoyaba su mano en el corazón de Gronowski.

Tomándose las manos.  Tocándola por las tetas.  Ella está casada.  Pero muy normal para los judíos.  Son ancianos pero ellos esperan que nosotros creamos que se recuerdan tanto.

Abundaron los abrazos, los besos y las lágrimas el miércoles mientras los dos amigos se tomaban de la mano en el patio del museo y recordaban los viejos tiempos.

¡Eso de nuevo!

El padre de Gerstel-Weit, un vendedor de joyas con una esposa y cuatro hijos, decidió huir en 1941. Vendió todos sus diamantes, compró nueve visas que permitieron a su familia y la familia de su hermano cruzar Francia y llegar a Casablanca, en Marruecos. Los dos países estaban ocupados por los nazis.

A veces los memes escriben solos y es una broma menos para mí escribir.

En Casabalanca abordaron un barco hacia Cuba.

La cara cuando los goyim ya saben cómo llegó el comunismo a Cuba.

Ella y Simón estaban en un tren con destino a Auschwitz pocas semanas después cuando la madre salvó al niño, empujándolo hacia la puerta de un furgón y diciéndole que saltase.

A veces aún les hartan de ellos mismos.

Al terminar la guerra se reencontró con su padre y ambos regresaron al departamento de su infancia. Alquiló las otras unidades y usó el dinero para estudiar derecho. Practica abogacía en Bruselas.

La familia de Gerstel-Weit emigró a los Estados Unidos. Ella se casó, tuvo dos hijos y se radicó en Los Ángeles, donde trabajó en bienes raíces.

Abogacía. Bienes raíces. Aquí en el Daily Stormer tenemos algunas historias sobre eso pero las dejo por otro día.

Más interesante es lo que encontré mientras que estuve buscando fotos para este articulo. ¡Mira estas semillas!

¿Donde puedo comprarlas?  Realmente sacude a mis semillas. 

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